Mayolo López
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Unos minutos antes de que el Secretario de Estado estadounidense Antony Blinken llegara a México, el Presidente Andrés Manuel López Obrador anunció ayer que en su discurso del 16 de septiembre ya no reclamaría a Washington por sus presiones en materia energética en el T-MEC.
«Hay un tono distinto, una actitud de respeto (de EU). Y lo que sucedió con lo de la consulta, el tono, el modito, diría el Presidente Cárdenas, pues no fue el más diplomático ni lo que merecemos», expresó en alusión a la petición del Gobierno estadounidense de llamar a consultas para revisar la política energética de la 4T.
«Se entendió de que no es por ahí», explicó.
En julio pasado, AMLO había amagado con aprovechar el 16 de septiembre, el Día de la Independencia, para enviar un mensaje contra las presiones de EU: «No vamos a ceder porque es un asunto de principios».
EU ha reclamado el proteccionismo del Gobierno mexicano al monopolio de la CFE. Luego del encuentro con Blinken, el Canciller Marcelo Ebrard aseguró que no hubo ninguna queja.

Entra México a los chips
El Canciller Marcelo Ebrard destacó la invitación del Gobierno de EU para que México produzca chips-semiconductores. «Lo principal hoy en economía es la invitación a México para pasar a formar parte del esfuerzo por que Norteamérica produzca semiconductores y electromovilidad. El Presidente les habló sobre su plan Sonora, sobre litio y energías limpias», dijo el Canciller.