La deshidratación es una de las 10 principales causas de hospitalización en Urgencias de los adultos mayores durante la actual temporada de calor, estableció la presidenta de la Asociación de Gerontología y Geriatría de Aguascalientes, Carolina Bernal López. Detalló que la pérdida de líquidos en los abuelos puede ser de graves consecuencias de no atenderse adecuadamente.
Bernal López reconoció que la deshidratación es un padecimiento bastante frecuente durante la actual temporada de calor y que se acentúa en los adultos mayores, ya que ellos pierden la capacidad de mantener un balance hídrico contrario a las personas jóvenes.
“En los adultos mayores hay una pérdida en la sensación de la sed y aunque estén deshidratados ellos no ingieren líquidos y ese es uno de los factores por los cuales el riesgo de deshidratación es más alto. Otro motivo por el cual ingieren pocos líquidos es por el miedo a tener episodios de incontinencia urinaria, y entonces evitan tomar agua para no tener esos accidentes. O en ocasiones también por problemas de movilidad y no tienen el mismo acceso al agua”.
Adicional a ello, la presidenta de la Asociación de Gerontología y Geriatría de Aguascalientes indicó que otros factores que provocan deshidratación en los adultos mayores, tienen que ver con diarreas o vómitos, o bien por la ingesta de medicamentos que son diuréticos, los cuales pueden ocasionar que las personas pierdan más líquidos de los que están ingiriendo.
Carolina Bernal López puntualizó que los síntomas de una deshidratación en los adultos mayores suelen ser la piel y la boca seca, o el hecho de que la persona empieza a tener dificultades para pasar la comida ante la falta de saliva. Además, la persona de la tercera edad puede tener alteraciones del estado mental debido al aumento en la cantidad de sodio por la falta de líquidos, conocido como Hipernatremia, lo cual, dijo, es una situación grave, toda vez que el paciente puede quedar en estado inconsciente y ello es motivo de hospitalización.
La presidenta de la Asociación de Gerontología y Geriatría de Aguascalientes señaló que afortunadamente hay tratamientos para la deshidratación, aunque lo mejor es prevenir, hidratando al adulto mayor de manera adecuada.
“La recomendación de líquidos es de 30 mililitros por kilo de peso. Si una persona pesa 60 kilos necesitará 1,800 mililitros, es decir 1.8 litros de agua al día. Eso nada más para mantener su equilibrio, son casi 2 litros, el equivalente a unos 8 vasos. Es muy importante hacer hincapié en que los adultos mayores ingieran una cantidad suficiente de líquidos, incluso para evitar un golpe de calor, que de presentarse pueden hasta fallecer por lo que deben acudir inmediatamente a atención médica”.