Marlen Hernández
Agencia Reforma

MONTERREY, NL.- Derivado del encierro y la caída en los ingresos por el Covid, las industrias del vestido y del calzado en México perdieron grandes tajadas de sus mercados, y aún se encuentran lejos de recuperar sus ventas y utilización de sus plantas respecto a los niveles prepandémicos.

En junio pasado, las ventas del sector de fabricación de prendas de vestir fueron de 3 mil 789 millones de pesos, un 21.4 por ciento menos, en términos reales, que lo registrado en el sexto mes del 2019, muestran datos del Inegi.

Por su parte, los ingresos de la industria del calzado se redujeron en un 22.7 por ciento, al pasar a 2 mil 176 millones en el mismo periodo.

Así, paralelamente en junio pasado, las fábricas de prendas para vestir operaron al 69.4 de su capacidad, por debajo del nivel de 73.0 por ciento de junio del 2019.

En el caso de la industria del calzado, la capacidad utilizada se ubicó en 55.0 por ciento, lejos del nivel de 63.7 por ciento de dos años atrás.

Joana Chapa, del Centro de Investigaciones Económicas de la UANL, explicó que las caídas se relacionan principalmente con cuatro factores relacionados con la pandemia; la baja en ingresos, un incremento en el ahorro en algunos casos, las restricciones sanitarias y el temor a salir de compras.

La especialista señaló que aunque el empleo formal e informal se está recuperando, a nivel nacional aún falta una cantidad importante de plazas por recuperar.

“Comprar ropa o zapatos también está vinculado a tener la experiencia de ir a un centro comercial o tienda y disfrutar de probarte las cosas”, indicó.

“La pandemia redujo estas experiencias de compra, además, aún existe cierto grado de temor por parte de un segmento de la población de contagiarse al realizar estas actividades”.

Por otra parte, anotó, las restricciones sanitarias en comercios, eventos sociales y temas como el home office y el estudio en casa han reducido la necesidad de comprar ropa y calzado.

“Otro impacto ha sido el ahorro precautorio; algunas personas tienen expectativas pesimistas sobre el futuro y lo que han hecho es cuidar su dinero, reduciendo el consumo de bienes duraderos (como autos), pero también de ropa y calzado”, refirió Chapa.

Hacia adelante, consideró que a medida que se incremente el porcentaje de la vacunación, disminuyan los contagios y se flexibilicen las medidas restrictivas a la economía, esos sectores podrían recuperarse totalmente.

En cuanto a la producción de estos sectores, la fabricación en volumen de prendas de vestir presenta una disminución de 21.2 por ciento y la de calzado de 24.3 por ciento, ambas en junio del 2021 respecto al mismo mes del 2019.