La cuesta de enero, se ha hecho presente en una gran cantidad de familias, aunado a la difícil situación económica derivada de efectos provocados por la pandemia, que ha mermado la capacidad económica de las personas. Por lo anterior, algunos negocios como casas de empeño han registrado un incremento en el número de transacciones prendarias a comparación de otros comienzos de año.

Por medio de una conversación realizada con Arturo, encargado de un establecimiento de ese tipo ubicado sobre primer anillo, detalló que el número de personas que acuden a solicitar algún préstamo a cambio de dejar en garantía sus prendas, se encuentra actualmente entre 30 a 60 personas diarias.

A pesar de que la asistencia a las casas de empeño es alta, lamentablemente no en todos los casos se logra concretar el contrato, toda vez que el monto económico a otorgar varía dependiendo del artículo, condiciones, marca y demanda en el mercado, lo que no siempre termina convenciendo a los propietarios de los mismos. Otros más que sí son atrapados por el dinero en efectivo, no siempre pueden recuperar sus prendas a pesar de que existen negocios que ofrecen refrendos ilimitados, pues terminan dándose cuenta de que terminarán pagando con intereses más de lo que cuesta la prenda  incluso nueva.

“La gente viene y trae celulares, computadoras, pantallas, incluso hasta videojuegos que recientemente acaban de comprar para navidad. Pero este comportamiento es constante, en enero, en julio y diciembre estamos abarrotados”, expresó.