Tal como lo ha propuesto desde hace tiempo la Coparmex, el salario mínimo general debe incrementar, sin embargo, dadas las condiciones actuales, el 15% autorizado es excesivo, pues podría poner en riesgo de desaparición a un mayor número de empresas, sobre todo pequeñas y medianas, y con ellas, también la pérdida de empleos, manifestó el presidente de la Coparmex, Juventino Romero de la Torre.
Cierto es que los 123.22 pesos del salario mínimo actual, son insuficientes para que un trabajador que gane exclusivamente esa cantidad, pueda solventar en buena medida sus necesidades familiares, y si bien se ha pugnado por mejorar ese ingreso, el tiempo actual no es propicio para ello, por lo que la propuesta hecha este año por parte del Sindicato Patronal fue del 10%, aunque en definitiva, la Comisión Nacional de Salarios Mínimos aprobó la propuesta federal del 15%, que será difícil, se pagará pero con esfuerzos en lo general.
Se debe tomar en cuenta que como parte del incremento al salario mínimo, se considera un porcentaje para una figura denominada Monto Independiente de Recuperación (MIR), que también se incrementará, con la idea de evitar temas de inflación.
Subrayó que en Coparmex siempre se ha empujado por el incremento de los salarios, pues de acuerdo a la Ley Federal del Trabajo, éste debería permitir a un jefe de familia, satisfacer las necesidades de su hogar en materia social, cultural, educativa, alimentaria, de ahí que claro es que con los 123.22 que se tienen hasta este año como ingreso mínimo, es difícil cumplir con ese objetivo.
Romero de la Torre refirió que en 2019 el ajuste salarial fue de 16.2%, en este 2020 se alcanzó un 20% y la intención inicial fue seguir en aumento, no obstante las condiciones sanitarias y económicas particulares de este año, han impedido la recuperación de las empresas, por lo que el 15% acordado, será difícil otorgarlo para muchas empresas, que insistió, estarán en riesgo de desaparición y con esto, también de generar más desempleo del ya existente, de ahí que también se deben prever, desde ahora, posibles problemas de orden social.
“Creo que todos deberíamos estar conscientes que el salario mínimo es bajo y hay que aumentarlo, pero también hay que darnos cuenta que cuando se aplica un aumento excesivo, más empresas tienden a morir”, como es el riesgo actual, pues en medio de la pandemia y tras la parálisis económica, la recuperación de las empresas ha sido muy lenta.