Juan Carlos García
Agencia Reforma

MONTERREY, NL.-Se sumergieron en los océanos del planeta para aprender de las ballenas, y lo que descubrieron James Cameron y Brian Skerry fue tan asombroso como aterrador.
El multipremiado director de cine, conocido por Titanic y Avatar, y el prestigioso fotógrafo de National Geographic hicieron mancuerna para rodar la docuserie Secrets of the Whales.
“Fue una experiencia inolvidable y aleccionadora. Por un lado, está descubrir la conducta de estos bellísimos e imponentes animales, y por el otro, darnos cuenta de todo el estrés que les causamos, cómo los estamos envenenando, porque una gran cantidad de desperdicios va a dar al océano, lo usamos como un sanitario”, aseveró el ganador de tres premios Óscar.
Y aunque la misión de esta producción que estrena Disney en abril próximo no era de denuncia, sí externaron su sentir en la presentación de la teleserie, ayer en el marco del Festival South by Southwest 2021.
“Hubo situaciones espectacularmente bellas, si hablamos de las ballenas beluga en Canadá, o las distintas especies que vimos en Nueva Zelanda. Pero es terrible apreciar lo que hemos hecho con la fauna marina, hay demasiada contaminación en los mares”, puntualizó Skerry.
En la videoconferencia, el par de figuras internacionales recordó una situación impactante para ambos, como lo fue la procesión y funeral que condujo una orca hembra llevando su bebé muerto.
“Fue un cortejo fúnebre muy triste y conmovedor, y el resultado de esa muerte fue que la orca bebé tuvo un accidente (con desperdicios metálicos), se atoró y no sobrevivió”, detalló el fotógrafo.
Cameron funge como director ejecutivo de esta producción que pasó por un total de 24 locaciones marinas.
Skerry fue el orquestador de todo el trabajo submarino y supervisó cada minucia de la ejecución. La actriz Sigourney Weaver es la narradora. También editaron un libro con fotografías únicas, y que se publicará con el mismo título, tentativamente, para el verano.
Pero no todo fue drama en la elaboración de Secrets of the Whales, ya que Cameron y Skerry bucearon en territorios poco explorados y también empatizaron con estos cetáceos que tuvieron a metros de distancia.
“Hubo muchísima comunicación y aprendizaje, las ballenas tiene un bufet de comida muy variado y con alimentos de primera calidad, es cocina internacional, su manera de obtener alimento te impresiona por donde lo veas.
“Ellas saben de nosotros, no nos atacan y nos consideran en su entorno. incluso una de ellas nos trajo alimento, pensando que era lo mismo que comíamos. fue un acto maravilloso de la naturaleza”, recordó Skerry, condecorado en 11 ocasiones como el Fotógrafo de Vida Salvaje del Año.
Jim, como se presentó en la conversación y como lo refiere su equipo de trabajo, se encuentra en las fases de post producción de las dos nuevas entregas de Avatar, pero no perdió la ventana del festival fílmico y musical online, en la que estrenó la docuserie.
Alabó que haya compañías como National Geographic que inviertan gran presupuesto para elaborar materiales de esta índole, ya que cree que de alguna manera asientan precedentes para que los espectadores recapaciten sobre lo que sucede en los océanos.

ASÍ LO DIJERON
“(Cuando) estás bajo el agua, necesitas conocer el océano, saber hacia dónde moverte y cómo moverte. Quieres apreciar cómo estas criaturas sienten, piensan, cómo se comportan. Y si las amas, te enamoras mucho más. Estamos presentando un avance hacia la investigación y conservación”.
James Cameron, director y productor

“En la fotografía acuática no existe la misma tecnología que en el aire o en tierra fija, y aunque parezca obvio, debes deshacerte de muchos trazos propios para entenderlo. No sólo es el equipo sofisticado, también es el instinto y la pericia los que te mueven”.
Brian Skerry, fotógrafo