Renata Tarragona 
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Para los consumidores mexicanos, el nuevo etiquetado nutrimental de alimentos y bebidas preenvasados genera desencanto y confusión al decidir qué productos adquirir, señaló Phenoma, agencia de investigación de mercados, según

Tras realizar un grupo focal, a petición del Consejo Mexicano de la Industria de Productos de Consumo (ConMéxico), la firma dio a conocer que los participantes consideraron que el etiquetado no les proporciona suficiente información y deben recurrir a la información nutrimental al reverso del producto o a inferir según sus conocimientos.

“Después de ver cómo está implementado y hacer ejercicios de uso del etiquetado, un poco lo que surgió es este desencanto, esta decepción y cierta frustración y confusión porque la referencia más grande que hay por parte del consumidor es ‘me falta de información’ y ‘me están empezando a ocultar información’, sobre todo en productos en los que el etiquetado ya empieza a sustituir el anterior”, explicó Sergio Velasco, investigador de Phenoma.

En grupos de arriba de 45 años, con más conciencia de su salud, el desencanto es más alto, pues su expectativa del etiquetado es mayor y les produce más estrés saber cómo elegir mejor sus productos.

Los jóvenes, en cambio, no tienen una necesidad tan imperativa de corregir sus elecciones de alimentos por salud.

“Aprendí a que ese sello (octagonal) te abre la puerta a buscar más información (del producto), a voltear el empaque y leer todo”, dijo José Luis Rosales, integrante del grupo focal.

Para Karina León y Paola Martínez, también participantes, los sellos de formato numérico para productos individuales son inútiles, confusos y provocan ansiedad e impotencia al no especificar qué nutrimento exceden.

Todos los convocados en el grupo coincidieron en que al final se eligen productos dependiendo del antojo o gusto que tengan, incluso si tienen todos los sellos.

Velasco resumió que la utilidad del etiquetado es relativa, ya que lleva a recurrir a la imaginación o el bagaje cultural de cada consumidor.

Hasta el momento, ConMéxico no ha confirmado si la información recabada de los grupos focales sobre el etiquetado será presentada ante las autoridades para su discusión.

Previamente, el organismo puso en duda la efectividad de esta nueva disposición para el consumidor, al no señalar porciones, colocar los mismos sellos independientemente del tamaño de los alimentos, ocultar cantidades específicas por porción y evitar que se puedan comparar los productos.