Entre los  padecimientos que más aqueja a un partido político venido a menos es el inmovilismo, el no querer o no saber qué hacer para salir de la postración en que se encuentra, por lo que sigue mirando al horizonte en espera que aparezca una figura divina que lo redima.

En esta situación se encuentra el Partido Revolucionario Institucional en Aguascalientes, que vive de sus glorias pasadas, sin que exista el menor intento de recuperar espacios políticos y en la administración pública, por lo que dejó de ser un representante válido ante las autoridades, que por su parte no se dan  por enteradas que existe.

Mientras que en otras entidades federativas se esfuerzan por incrementar el padrón de militantes, aquí ocurre lo contrario, al citar el periódico Reforma en su edición del pasado lunes que el Comité Directivo Estatal redujo su membresía en casi tres mil afiliados, al pasar de 94 mil 114 a 91 mil 920.

Puede argumentarse varias razones para que se presente este dilema, pero ninguno es válido cuando se debe meter el acelerador a fondo para no sólo conservar el número de adeptos  sino atraer más y la única manera de lograrlo es aplicar el axioma, que “obras son amores”, porque si los ciudadanos observan que hay responsabilidad, trabajo, esfuerzo, que se suda la camiseta, querrán estar ahí.

Es algo que naturalmente no sucede y el resultado no puede ser otro que poco a poco se van alejando quienes por años fueron pilares de un organismo, que supo responder a la hora en que se necesitaba.

Hace tanto tiempo que el PRI no encabeza una gestión masiva que pocos se acuerdan cuando fue la última vez, pese a que hay diversos asuntos que perjudican a la sociedad en general, principalmente el faltante de agua potable en varias colonias. La concesionaria francesa Veolia sabe que ni siquiera la autoridad municipal ejerce presión para que cumpla con su cometido, por lo que se pitorrea de la colectividad a sabiendas que la oposición política está adormilada y no hay grupos de la sociedad civil que supla esa actitud apática.

La pérdida de la gubernatura en 2016 y las sucesivas derrotas en las elecciones de senadores y diputados federales, sumadas al naufragio en los comicios de diputados locales y alcaldías, son el sello que “distingue” al tricolor, que lejos de buscar revertir el escenario prefiere imitar a las avestruces.

Habrá quien afirme que el mal fario es a nivel nacional, que después de la derrota que sufrió el año pasado en la Presidencial y que ni siquiera “pintó” en las recientes votaciones de Puebla y Baja California, donde se eligió gobernador, no podría esperarse algo diferente en Aguascalientes, sólo que cada comité estatal tiene su propio destino y depende de lo que haga en su territorio para avanzar, estancarse o replegarse.

Para recuperar el lugar preponderante que el tricolor ocupó hace poco más de dos décadas se requiere dejar la hamaca y no sólo esperar a que el maná llegue del Instituto Estatal Electoral, sino volver a sus orígenes; basta con que los directivos lean los documentos básicos y los cumplan al pie de la letra, aunque eso les signifique gastar energías, pero si para eso se alquilaron lo menos que deben hacer es desquitar los honorarios que reciben.

OPOSICIÓN RIELERA

La exigencia de un grupo de jubilados para que a ninguno de los que están en esta situación se les descuente la cuota sindical y que además se les restituya lo que ha recaudado el Sindicato de Trabajadores Ferrocarrileros de la República Mexicana  (STFRM) por ese concepto, va en sentido favorable para los demandantes.

De acuerdo a lo descrito por el reportero Benito Jiménez, de Reforma, tras 8 años de denuncias ante la Procuraduría General de al República (PGR), hoy Fiscalía General (FGR),  y en el Servicio de Administración  y Enajenación de Bienes (SAE), este último órgano decidió en junio pasado frenar el descuento de cuotas de las pensiones de los jubilados, que era del 1% sobre la pensión mensual de los ex trabajadores de Ferronales y que iba a dar a las arcas del Sindicato desde hace 18 años. Con esta decisión, los jubilados dejaron de pagar un promedio de 54 pesos al mes y el Sindicato ya no pudo cobrar 1.4 millones de pesos.

En la misma denuncia se incluyó que sin su aval la directiva del STFRM los reincorporó a la organización, con lo que obligadamente tenían que pagar la cuota, por consiguiente exigieron a la Secretaría de Trabajo y Previsión Social que se coteje con las rúbricas de cada uno para comprobar que fue una táctica falsa y por ende ilegal. Adujeron que en 2004 quedó fuera a la rama de jubilados pero en 2011, cuando se solicitó la renovación de la toma de nota, volvieron a registrar a 38 mil 262 retirados sin que en algún momento les hayan pedido su consentimiento.

Los documentos probatorios de la Secretaría del Trabajo fueron integrados a la carpeta de la Fiscalía General de la República bajo el expediente AP/PGR/DF/SPE-XX/6145/11-12  abierto por el delito de fraude.

La exigencia de los denunciantes es que se obligue al Sindicato a devolver al menos 459.6 millones de pesos a los jubilados y a sus familias por el descuento de cuotas, de lo que, en primer término, se tiene un avance muy importante, al ordenarse que ya no se descuente la cuota mensual y esperar el fallo de la Fiscalía que permita recuperar ese dinero que indebidamente les fue descontado.

En el caso de Aguascalientes, alrededor de tres mil ex ferrocarrileros están confiados que se les haga justicia y puedan recobrar ese recurso a la mayor brevedad, con lo que cerrarán una página que debió tener otro final, como miembros de la organización, pero la dirigencia nacional no quiso que fuera así, convirtiéndola en la única de todos los sindicatos que deja fuera a quienes fueron parte y sustento de la misma.

Una vez resuelto lo anterior podría crearse una agrupación con los 38 mil pensionados que se encargue de velar por sus intereses, que en algún momento pueden ser conculcados, principalmente vigilar que a su fallecimiento se pague a los deudos los alcances previstos, lo que en varias ocasiones son retrasados por meses por lo que tienen que recurrir a abogados con la merma de ese recurso.

PARIDAD CHATA

Sería importante que las diputadas del Congreso del Estado revisaran el promocional que presentan en los medios, al citar que es “la Legislatura de la paridad”, pero al mismo tiempo manifiestan que las féminas superan a los varones. La Real Academia Española (RAE) señala que paridad significa “igualdad de las cosas entre sí”, esto es, empate, paralelismo, equivalencia, simetría, etc., por lo tanto, lo que hay en el parlamento es una superioridad de un género y no correlación.

DEMASIADOS VEHÍCULOS

El estado de Aguascalientes registra un promedio de un vehículo por cada tres habitantes, lo que explica el desorden que a ciertas horas del día se genera en distintos puntos de la ciudad capital, cuyo trazado de sus calles en la zona centro datan en su mayoría del Siglo XIX y primeras décadas del XX, por lo que son estrechas y sólo permiten la circulación de dos vehículos, para ello se prohibió estacionarse. Con esta medida se creyó que habría mayor fluidez, pero no se contaba con el crecimiento acelerado de automotores que a base de claxonazos pretenden que los demás avancen. Además, las prisas propician los accidentes que se han vuelto comunes no sólo en el centro sino en cualquier parte. Es una situación que se convierte un nudo gordiano, aún cuando se ha pretendido que con los autobuses de fabricación china la gente deje el coche en casa, pero mientras no se tenga una respuesta positiva, con rutas y horarios exactos, será difícil que los automovilistas hagan sus traslados en camión.