La senadora perredista Angélica de la Peña sostuvo que es la Federación la que debe asumir la responsabilidad de reforzar con recursos suficientes y oportunos al sistema policiaco del país, y apostar a las instancias municipales y estatales para el abatimiento de las cifras delictivas en todo el territorio nacional.

Sin embargo, acusó que desde la Secretaría de Gobernación se ha hecho caso omiso al planteamiento y a través del Presupuesto de Egresos de la Federación se continuará entregando el mayor volumen de recursos a la Marina y al Ejército Mexicano en materia de seguridad, y una mínima parte a las corporaciones que a diario se la tienen que jugar en el combate al delito cotidiano que no cede.

En entrevista, la legisladora sostuvo que para hacer frente a la delincuencia organizada y también a la común que azota a la sociedad mexicana, es necesario reforzar a las policías municipales y de los estados, con mucha capacitación, pero también con recursos suficientes.

No obstante, la distribución de recursos no se ha hecho en tal sentido por disposición de la Federación y por el discurso de que son los gobernadores los que tienen que asumir el reto, y mientras tanto los policías son quienes sufren estas deficiencias.

En ese sentido, recordó que la policía de proximidad deberá ser fortalecida como la instancia cercana al ciudadano común, que observa y sufre el embate de la delincuencia que actúa a diario y en los ámbitos más cercanos de la vida común.

Son estas figuras de vigilancia y prevención las que necesitan de recursos y equipamiento adecuado, además de capacitación oportuna, las que responden cuando hay emergencias e incluso llegan a inhibir actuaciones delictivas arriesgando su integridad.

Cuando eso pasa, que es frecuente, aunque no se difunda con todo el bombo y platillo como cuando actúa la Marina y el Ejército en la caza de peces gordos, las corporaciones logran que haya menos ciudadanos afectados y también ahorro en los cuantiosos recursos que son necesarios.

Finalmente, subrayó que policías estatales y municipales necesitan recursos que les permitan equiparse y capacitarse para que cuando se requiera su intervención ante la delincuencia, no siempre sea indispensable tener que recurrir a las fuerzas armadas para que éstas encabecen los operativos.