Sandra Yesenia Pinzón Castro

El día de ayer, la mesa directiva del Sindicato de Trabajadores de la Universidad Autónoma de Aguascalientes (STUAA) presentó su informe anual de logros y labores. En el marco de dicho evento, tuve la oportunidad de expresar unas palabras de felicitación y aliento, que hoy comparto también con todos ustedes:

Tanto entre las personas como entre las instituciones, los tiempos de calma suelen ser los más deseables porque, como el mismo concepto lo sugiere, “salir de la zona de confort” tiene el efecto de generar importantes problemáticas y retos a los que uno tiene que enfrentarse. Lo paradójico de este hecho es que, si no hubiera retos y dificultades, no seríamos capaces de desarrollarnos, crecer y alcanzar nuevas metas… Por poner un ejemplo, siempre será más sencillo y cómodo quedarnos sentados en casa, en comparación con subir una gran montaña; pero retar nuestras capacidades y llevarlas al límite para asumir el reto de escalar y llegar a la cima nos podría dar muchísimos más beneficios tanto físicos como mentales.

En las instituciones pasa algo semejante. En el caso de nuestra universidad, desde sus primeros antecedentes hasta nuestros días ha transitado por distintos momentos de grandes dificultades; pero si no se hubieran presentado esas problemáticas, esta institución no hubiera tenido la necesidad de moverse, de crecer, ni mucho menos se hubiera fortalecido como lo ha hecho. Así, quizás en vez de universidad seguiría siendo una pequeña escuela superior, con apenas un puñado de colaboradores y algunos cientos de alumnos cursando dos o tres programas educativos.

La enorme cantidad de alumnos a los que damos servicio, la extensión de nuestra planta física, con campus de educación media y superior en distintos puntos del estado, la tranquilidad y seguridad que siempre hemos sentido en nuestro sitio de trabajo, son hechos -no palabras: hechos- que muestran con toda claridad que quienes conformamos esta casa de estudios, generación tras generación, hemos estado a la altura de todos los retos, cuestionamientos y dificultades que se han interpuesto en nuestro camino.

En ocasión del informe anual del STUAA y de su cuadragésimo quinto aniversario, vale la pena decir con todas sus letras que, sin la motivación, seriedad, inteligencia y nobleza de sus colaboradores, la universidad no hubiera podido crecer tan indiscutiblemente como lo ha hecho. En este tenor también, deseo externar mi más sincera felicitación a nuestros compañeros del personal administrativo que cumplen diez o más años de servicio, destacándose así como ejemplos de compromiso, constancia y cariño a la institución.

El trabajo y la buena disposición, tanto de quienes cumplen años de servicio como de cada uno de los integrantes de este gremio, es mucho más admirable cuando se demuestra en tiempos de turbulencia, o cuando la cuesta arriba de este ascenso se siente mucho más pesada. Es admirable en el caso de nuestro sindicato de trabajadores, porque se ha mantenido ecuánime en su manera de trabajar y en su capacidad para cuidar a nuestra institución, desde una relación respetuosa y humana.

En este contexto, quiero decirles que la administración que encabezo en nuestra querida universidad siempre va a ver por todos sus colaboradores y, muy especialmente, por quienes integran sus gremios sindicales. Por ello, me es grato darles a conocer que en enero de este año logramos hacer una nueva inyección de más de ciento veinte millones de pesos al Fideicomiso de Pensiones y Jubilaciones.

Se trata de una suma histórica que nos permite corroborar una vez más que este fideicomiso está blindado y además ha crecido de manera sostenida a lo largo de los años. Con este nuevo empuje, la protección de nuestros trabajadores se sigue fortaleciendo, con el objetivo de asegurar, paso a paso, la seguridad y viabilidad de esta institución a largo plazo. Cabe agregar que la información sobre este fideicomiso, su estado actual y su crecimiento histórico está disponible para su consulta, a fin de que sientan plena confianza sobre la integridad de los recursos.

También, como parte del compromiso que tiene esta administración con el bienestar de los integrantes de nuestra casa de estudios, en abril de este año logramos la basificación de 43 compañeros y compañeras pertenecientes al STUAA. Este avance, que abona a la estabilidad laboral y el buen desempeño de la institución, refleja también que las inquietudes y necesidades de las y los trabajadores de la universidad están siendo escuchadas y atendidas.

He mencionado los dos ejemplos anteriores, en el marco de un evento tan importante como el aniversario y el informe anual de este sindicato, porque es necesario que conservemos una visión amplia de nuestra realidad como institución: la universidad está fuerte y es estable, sigue creciendo y mejorando en absolutamente todos sus rubros y funciones sustantivas, y, sobre todo: la universidad sigue comprometida con todas y todos sus colaboradores, estudiantes y con la sociedad en general.

Ante los retos que debamos afrontar, las y los invito a que continuemos trabajando juntos por el bien de esta casa de estudios. Finalmente, no podemos olvidar que el crecimiento y el buen funcionamiento de la universidad definitivamente se traduce al beneficio directo de todas las personas que constituimos esta gran familia universitaria, pero también al desarrollo de nuestra entidad.