Se podrá buscar cualquier otra palabra para describir la sensación que deja en el perjudicado del robo de su vehículo, pero ninguna más apropiada que el descontón emocional que recibe al darse cuenta que en un santiamén lo convierten en peatón, por obra y gracia de los individuos que se dedican a esta, nada edificante actividad y que es una muestra clara del vacío que existe en materia de seguridad.

Sobre el particular cabe considerar si acaso los ladrones son más inteligentes que los policías al grado que muchos de los robos son a plena luz del día, o el patrullaje sirve para justificar el gasto que hacen las autoridades. Camionetas, motocicletas y cuatrimotores forman el parque vehicular de la Secretaría de Seguridad Pública del Municipio de Aguascalientes, mientras que Seguridad Pública del Estado hace ostentación de las unidades que destinan para la vigilancia en los once municipios, pero cuya misión seguirá chata mientras continúen los robos de todo tipo.

El Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) dio a conocer que de enero a noviembre de 2021 hubo 1,218 denuncias por robo de vehículo, lo que pudiera ser “normal” para los distintos niveles de gobierno, pero no en aquellos que han sido despojados de un bien que requieren para el desempeño de sus actividades diarias. En múltiples ocasiones el vehículo es una extensión de la oficina al utilizarse para el traslado de equipo y material, en otras es una herramienta indispensable para desempeñar el trabajo manual y que junto con el coche o la camioneta pierde la herramienta.

Podría suponerse que las cámaras de videovigilancia que hay en varios puntos de la ciudad y el estado servirían para dar con el paradero de quien se hurtó el vehículo, pero parte de las que ha colocado el Municipio no sirven. Lo señaló el secretario general de Gobierno, Juan Manuel Flores Femat, al citar que de 200 cerca de 80 no funcionan, dado que aún cuando fue refutado por el jefe de la policíaco municipal, Antonio Martínez Romo, al citar que “no son tantas”, de cualquier manera demuestra negligencia en un asunto tan sensible como es el que el propietario del vehículo pida revisar la cámara y le digan que sólo está de adorno.

Con la firma del “mando coordinado”, que sustituyó el mando único, se consideró un avance importante para la seguridad de todos los aguascalentenses, pero si una de las partes falla todo queda en un programa de papel. El 40% de las cámaras no están conectadas al C-5 estatal, lo que obliga a que se les dé mantenimiento para que puedan ser utilizadas. El desfase se localizó al hacer la interconexión, ordenándose que de inmediato se hagan los arreglos necesarios que permitan reforzar la vigilancia.

En tanto, el C5 tiene cámaras en las puertas de acceso y en otros lugares del estado, a las que se les ha agregado equipo de alta tecnología, con el que se pueda identificar vehículos, placas, características personales y otros datos que signifique un paso adelante en el combate a la delincuencia, pero esto se requiere que lo refuerce cada municipio para que se logre una resultado efectivo.

UTOPÍA SOCIAL

Alguien miente, sea los ciudadanos o el encargado de movilidad, porque mientras los usuarios del transporte urbano multiplican las quejas por el mal servicio, que incluye las agresiones de que son objeto los camiones y que ponen en peligro la integridad física de quien va en ellos, el funcionario sostiene que él no ve vandalismo ni inseguridad.

Tal vez haga falta que se ensucie los zapatos y realice recorridos a bordo de las unidades para que se cerciore de cómo es el día a día del público, que tiene lugar entre la espera de media hora o más para que arribe la unidad al paradero, lo atiborrado tan común en varias rutas y el mal humor de algunos operadores.

Mientras no lo haga seguirá creyendo lo que su imaginación le da y que es un transporte colectivo que opera a las mil maravillas, por ello Ricardo Serrano sostiene que no hay agresiones de niños y jóvenes que acostumbran lanzar piedras al paso de los autobuses, principalmente desde puentes peatonales. Según él, de haber un problema no sería algo común y menos en cierto lugar de la ciudad, por lo que no existe preocupación en su oficina.

Reitera que “no se da como un recurrente sistémico, suelen ser casos ocasionales”, por lo tanto es un “tema eventual” cuando le rompen una ventanilla a un camión, o sufre una pinchadura, pero esto “no significa que hay un récord en una cuestión puntual por zona”, tampoco hay delincuencia, según dijo. “Lo más que ha pasado es que de un puente peatonal le lancen una piedra a un vidrio y ese camión tiene que salir de circulación para darle mantenimiento, pero nada más”.

Sin precisar cuántas unidades han sufrido ese tipo de agresiones, Serrano dijo que en primera instancia corresponde al concesionario la reparación y el mantenimiento del carro, no obstante, “desde octubre y hasta el pasado 15 de diciembre el Gobierno del Estado abrió un programa para el fortalecimiento del transporte público, donde se les dieron cinco quincenas de 7,500 pesos a cada camión, para cuestiones de combustible y un pago único de 28 mil pesos para mantenimiento y con eso los permisionarios han tenido oportunidad de mejorar el servicio”.

Como razón para entregar esos recursos públicos, Ricardo Serrano sostuvo que “la pandemia fue un tema que bajó la demanda y al final también les perjudicó en sus ingresos (a los permisionarios), lo que repercutió en menos mantenimiento, más camiones descompuestos y fuera de servicio por cuestiones de reparación”.

Reiteró que “el Gobierno le entró al quite, pero a partir del nuevo sistema logístico único, el operador tiene que responder, lo que va a hacer el Gobierno es apoyar con un subsidio al usuario a través de un apoyo para que la tarifa no tenga que incrementarse”.

Lo que no mencionó es si también habrá el mismo auxilio económico para taxistas y combis, que de la misma manera han vivido una temporada difícil y que ahora, con el nuevo cierre de las escuelas se avizoran momentos difíciles, similares a los registrados en 2020. Algo igual ocurre con restaurantes, bares, antros, cervecerías, tiendas comerciales, etc., que deben restringir el aforo y por ende hay un decrecimiento dramático del ingreso, por lo que habrá que esperar que se haga extensivo ese trato preferencial que reciben los urbaneros del Gobierno Estatal.

FALTA CAPACITACIÓN

Por alguna razón una de las instituciones bancarias que por muchos años fue insignia en la atención al público registra un retroceso que hace visible ante cualquier trámite. La sucursal que se localiza en la equina de 5 de Mayo y la calle Moctezuma (frente a la plaza de armas) ha sufrido tal metamorfosis que un simple trámite, como es el cobro de una pensión, que tardaba de dos a tres minutos, hoy consume media hora o más tiempo. De nueve cajas sólo funcionan tres y de ellas una es para los clientes preferenciales, lo que sumado a la falta de capacitación del personal provoca que la tardanza sea más allá de lo imaginable. Es posible que el equipo sea obsoleto y por ello los empleados batallan para hacer las operaciones, pero de ser así es algo atroz, teniendo en cuenta que es un banco de larga trayectoria y con un capital suficiente para renovar el equipo y organizar cursos de adiestramiento entre su personal. La Comisión Nacional Bancaria debería hacer una indagatoria para exhortar a que se resuelva este tipo de problemas, lo mismo que Banxico, de manera que terminen los problemas que enfrentan los usuarios.

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