Benito Jiménez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO: Samuel Sotelo, encargado de despacho del Gobierno de Morelos, manifestó desconocer el origen de la filtración que señala que el Obispo emérito Salvador Rangel no fue víctima de un secuestro exprés, sino que ingresó voluntariamente a un motel acompañado de otro hombre, quien posteriormente abandonó el lugar.

Esta versión fue confirmada ayer por José Antonio Ortiz Guarneros, Comisionado Estatal de Seguridad Pública de Morelos, contradiciendo así los informes previos de la Fiscalía General del Estado sobre un secuestro.

«No sabemos quién haya filtrado la información, o en su caso quién la posea, pero se está investigando, me supongo», declaró hoy Sotelo a la prensa local.

De acuerdo con un informe policial, los paramédicos trasladaron a Rangel al hospital público «Dr. José G. Parres» el domingo. En la habitación se encontraron la ropa del obispo, gel lubricante íntimo, un estuche con seis condones, uno de ellos abierto, y cinco pastillas azules.

«Hasta donde sabemos, entró voluntariamente al motel, con una persona del mismo sexo, y esa persona se retiró, pero es lo que sabemos, porque fuimos a pedir información, pero ya había llegado Fiscalía y no nos permitieron», explicó ayer Ortiz Guarneros.

La Fiscalía del Estado tiene ahora la responsabilidad de la investigación.

En relación con la creciente violencia en Morelos, Samuel Sotelo anunció la próxima llegada de refuerzos federales al estado.

«La próxima semana habrá información relacionada con el esquema de seguridad, más apoyo de la Federación, de fuerzas federales. No estamos tranquilos esperemos que no pasen estas cosas (de violencia) estamos preocupados, por eso hemos recurrido a la Federación para que nos pueda apoyar», indicó Sotelo.

Morelos se enfrenta actualmente a una oleada de inseguridad caracterizada por balaceras diurnas, extorsiones a comerciantes, secuestros, cierres de negocios y enfrentamientos entre facciones delictivas que disputan el control territorial.

En el primer trimestre del año, los homicidios se incrementaron en un 25 por ciento, ascendiendo de 297 casos registrados entre enero y marzo de 2023 a 371 en el mismo período de este año, según datos oficiales.