Ante el ofrecimiento de créditos “facilitos” a la población, la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros advierte que son sinónimo de fraude y recomienda consultar su herramienta del Sistema de Registro de Prestadores de Servicios Financieros, que brinda información de las instituciones financieras antes de realizar alguna contratación.

En lo que va del año, la Condusef ha lanzado varias alertas para advertir a las personas usuarias de servicios financieros sobre la probabilidad de ser engañadas por supuestas empresas o que han suplantado nombres de Sociedades Financieras de Objeto Múltiple (Sofomes).

“Ante el encanto de un préstamo ‘facilito’, muchas personas han caído en el engaño perdiendo cantidades que van desde los mil hasta 100 mil pesos”, advirtió Ignacio Villanueva Chávez, titular de la unidad de atención de la Condusef.

Señaló que si un usuario ha buscado un financiamiento urgente, existe mucha oferta de préstamos “facilitos” sin checar tu buró. Un alto porcentaje de personas se han visto tentadas a adquirir los llamados “créditos exprés”, sin condiciones y en apariencia, baratos y cómodos para pagar.

“Incluso suelen aparecer en redes sociales, anuncios en periódicos, letreros en la calle o los ofrecen por teléfono o mensajes, como sea, desconfía de aquellos que ofrezcan un crédito preautorizado sin consultar tu buró y con tasas muy bajas, ya que se podría ser víctima de fraude o robo de identidad”.

Indicó que el modus operandi de las empresas falsas se relaciona con que para hacer creíble el fraude utilizan información de instituciones financieras debidamente registradas, ofrecen créditos con pocos requisitos, pero con un anticipo de dinero en efectivo para supuestos gastos por gestiones y para adelantar mensualidades.

Una vez que la persona interesada realizó el pago exigido, no recibe el crédito, y al intentar localizarlos descubren que la empresa no existe o dichas personas nunca han trabajado ahí. Usualmente solicitan que sus víctimas les envíen sus datos personales por medio de Messenger o WhatsApp, poniendo su identidad en riesgo y su seguridad personal.

“No aceptar créditos si piden un anticipo en efectivo, tampoco entregar dinero por comisiones, gestiones o seguro del crédito, sospechar si no revisan tu historial crediticio o no piden aval o garantía. Evitar entregar documentos personales o datos de tarjetas de crédito y débito. Nunca firmar un documento sin antes haberlo leído completa y detalladamente”, concluyó.