El SAT no tiene facultades para inhabilitar, suspender o terminar con fedatarios públicos, ya que ello es facultad exclusiva del gobernador del Estado, enfatizó el presidente del Colegio de Notarios Públicos de Aguascalientes, Xavier González Fisher, al referirse al comunicado de dicha dependencia federal sobre la cancelación de registros de varios fedatarios en el país.

Explicó que los notarios tienen la posibilidad de inscribirse en el Esquema de Inscripción del RFC a través de medios remotos, lo cual es voluntario para inscribir a las empresas que constituyen en las notarías o los corredores en el Registro Federal de Contribuyentes de manera parcial porque a partir de la información que pide el SAT, se avanza hasta la generación de una constancia de RFC provisional y los interesados deben ir a dicha dependencia a terminar el trámite.

Aclaró que la inscripción a través de medios remotos debe renovarse con cierta frecuencia y hace un par de meses, el SAT empezó a requerir a notarios y corredores inscritos en el esquema para que renovaran su inscripción, por lo que la lista de 1,022 notarios que dio a conocer Hacienda a nivel nacional, entre ellos 23 de Aguascalientes y un corredor público, seguramente decidieron ya no renovar su inscripción, además de que está desactualizada porque hay muchos nombres de quienes incluso ya no ejercen como es el caso de la hoy senadora Olga Sánchez Cordero. “De todos los que conozco, la mayoría ni lo utilizan por una razón: si el notario se equivoca al capturar, lo multan, entonces han decidido que es mejor decirle al interesado, ahí están sus papeles, vaya y haga sus citas en el SAT”.

Por lo anterior, calificó esto como una simple campaña de linchamiento en contra del gremio de notarios públicos en el país, de ahí que la presidencia del Colegio Nacional del Notariado ha solicitado ya una audiencia con la jefa del SAT, Raquel Buenrostro, precisamente para aclarar la forma en la que se comunicó esto y las razones por las cuales dicen que más del 70% de las empresas que se registraron por estos medios son fantasmas o factureras. “Nosotros no tenemos manera de saber en un momento determinado cuando acuden personas con nosotros a constituirse a qué se van a dedicar, a nosotros nos plantean un objeto de negocio, nosotros lo plasmamos en una escritura y así lo mandamos al Registro de Comercio, pero lo que hagan en la vida real, escapa a la posibilidad de conocimiento de vigilancia y de control del fedatario público”.