Moisés Ramírez
Agencia Reforma

MONTERREY, NL.-En los primeros tres años de Gobierno, las cosechas agrícolas han caído en una cuarta parte, mientras las importaciones van para arriba marcando récords.
Para el ciclo primavera-verano de 2021 (abril-septiembre) la producción de hortalizas, frutas y granos habrían caído 24 por ciento con respecto al mismo lapso de 2018, revela un análisis de Grupo REFORMA.
Los datos derivan del reporte de avances de siembras y cosechas de tierras de riesgo y temporal elaborado por la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader).
La baja en las cosechas del 2018 al 2021 coincide con el recorte de 35.5 por ciento que, desde el inicio del Gobierno federal, sufrieron los programas de apoyo que la Sader daba a agricultores que no cultivan para el autoconsumo.
Dicho recorte incluyó la reducción de apoyos para comprar sistemas de riego, tractores y otros implementos agrícolas, así como menores recursos para campañas de sanidad vegetal y la escasez del herbicida glifosato, que sirve para controlar maleza y que está próximo a ser prohibido.
En contraste, el Gobierno ha virado a mayores recursos para los programas asistencialistas para el campo.
Al cierre de agosto, el volumen de la cosecha del ciclo primavera-verano sumó 6 millones 773 mil 712 toneladas, 2.1 millones menos (una baja de 24 por ciento) de las obtenidas al cierre del octavo mes de 2018.
En la misma base de comparación, la tierra sembrada bajó 1.6 por ciento y la superficie cosechada cayó 17 por ciento, que no puede atribuirse a las sequías.