Moisés Ramírez
Agencia Reforma

MONTERREY, NL.-Las pedreras de Nuevo León, que en enero pasado subieron los precios de sus productos entre 75 y hasta 183 por ciento por la aplicación del impuesto verde a sus actividades de extracción, advirtieron el viernes que no reducirán sus cotizaciones.
Lo anterior a pesar de que el Gobierno del Estado accedió en la semana bajar la cuota del gravamen.
La razón de mantener los precios de materiales como arena y grava, argumentaron, es por el encarecimiento que enfrentan en varios de sus insumos, en particular del diesel.
Hugo García, presidente de la Asociación de Extractores de Caliza de Nuevo León (Asec), señaló que la reducción de 33 por ciento al impuesto verde sólo permitirá -temporalmente- frenar nuevos aumentos entre 7 y 15 por ciento que las pedreras consideraban aplicar en breve.
«El aumento que hicimos de los precios no fue por el impuesto nada más», afirmó, «sino que incluía otros aumentos de costos, principalmente el del diesel, el cual el año pasado ya venía subiendo y sólo en lo que va del 2022 lleva ya un incremento adicional del 35 por ciento; sólo este insumo representa un 20 por ciento de nuestros costos.
«La baja del impuesto (verde) es bueno, pero no por eso van a bajar los precios de los agregados, porque traemos muchos aumentos de los insumos», dijo García.

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