El vicepresidente nacional de la región centro de la CONACCA, Luis Miguel Rentería Arias, aseveró que la pandemia por el COVID-19 ha propiciado que varíe el consumo de los alimentos, pero ningún mercado resiente la caída de ventas de manera crítica ni ha generado la desocupación de bodegas ni el cierre de negocios.
Indicó que la alimentación de las familias se ha ido modificando hacia un mayor consumo de productos naturales, lo cual varía en los diferentes alimentos pero no se vislumbra una crisis alimentaria, ya que el desplazamiento de las frutas, verduras, cereales y abarrotes continúa fluyendo de manera normal y no se están quedando mucho tiempo en el campo o en las bodegas.
Al mismo tiempo, mencionó que algunas bodegas han permanecido cerradas por situaciones sanitarias, pero no hay alarma a nivel nacional y tampoco en Aguascalientes.
El vicepresidente nacional de la zona centro de la Confederación de Centrales de Abastos mencionó que en la actualidad se tiene un fenómeno especial entorno a la cebollas, a causa de un exceso de producción muy grande y propició que cosechas se quedaran en el campo, no por la falta de consumo ciudadano, sino por una mayor oferta de producto.
Estas situaciones ocasionan que los precios bajen y se mantengan en valores atractivos para los consumidores, pero no así para los productores del campo, apuntó Luis Miguel Rentería Arias.
Por último, aclaró que este fenómeno es independiente a la pandemia por el coronavirus, se encuentran totalmente separados, pero el campo se mantiene en sus programas de siembra para generar los alimentos que requieren los mexicanos.