Iris Velázquez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Autoridades educativas de la Ciudad de México, Hidalgo, Michoacán y Coahuila coincidieron en que ante un caso de contagio en el regreso a clases presenciales no cerrarían las escuelas, sino que aislarían a los casos positivos o mandarían a algunos de los alumnos de ese grupo a clases remotas.
El Secretario de Educación de Michoacán, Héctor Ayala, explicó que ante sospecha se procederá a aislar a estudiantes y sus contactos, se les aplicará una prueba para confirmar o descartar la positividad, y sólo se suspenderán las clases presenciales en el grupo.
“Nosotros no cerraremos la escuela completa. Solo los días de observación que recomienda la Secretaria de Salud y las pruebas a alumnos en específico”, expuso.
En Coahuila, entidad en la que el pasado lunes arrancaron las clases presenciales, Roberto Bernal, titular de la Secretaría de Salud, explicó que los eventuales brotes serán reportados por directivos del plantel a funcionarios de las jurisdicciones sanitarias, pero en ningún caso ameritará el cierre del plantel.
“Si se contagia un alumno se cierra sólo ese salón”, indicó.
En la CDMX, el fin de semana pasado, la titular de la Secretaría de Salud, Oliva López, informó que ante casos confirmados la estrategia no será cerrar escuelas, sino intervenciones selectivas a las áreas afectadas, es decir, decisiones por salones.
El Secretario de Salud de Hidalgo, Efraín Benítez, reconoció que solo en caso de un brote masivo se consideraría el cierre del plantel.