Diana Gante
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Dice director de CFE que pueden aprobar cambios retroactivos con la reforma
Diana Gante
La Comisión Federal de Electricidad (CFE) no indemnizará a las empresas con las que tiene contratos de suministro de energía una vez que entre en vigor la reforma eléctrica y éstos sean cancelados, aseguró su director Manuel Bartlett.
En conferencia de prensa convocada para hablar de la iniciativa de reforma, el directivo dijo que el cambio constitucional avalará la cancelación de los contratos y además puede ser retroactivo.
«Se van a cancelar (los contratos) y no (se va a indemnizar); ya se acabaron. Por eso los invitamos a que participen en un sistema que les conviene, porque esta telaraña que inventaron no es sostenible y no lo vamos a aceptar en el Gobierno mexicano. No hay aquí indemnizaciones porque es una decisión de la Constitución de México.
«Entonces, eso de que los vamos a indemnizar, no. En la expropiación petrolera así fue, se pasaron años discutiendo las petroleras aquí en México, vinieron los problemas de no poder reglamentar el artículo 27 constitucional, se pasó años con la presión de que no podía ser retroactiva. Sí es retroactiva, la Constitución tiene la facultad para reformar todo y no creo yo que deba de haber una disputa de este tipo», indicó.
La propuesta de reforma presentada el 1 de octubre contempla la cancelación de todos los permisos de generación eléctrica otorgados y los contratos de compra-venta de electricidad, así como las diversas figuras de generación privada y las solicitudes pendientes de resolución.
El funcionario aclaró que, pese a la cancelación, las empresas pueden continuar en el mercado hasta con 46 por ciento de la participación, siempre y cuando vendan su energía únicamente a la CFE y bajo las reglas que el Estado determine.
Esto se hará con competencia a partir de los mejores precios que ofrezca la iniciativa privada para que CFE adquiera la energía de estas plantas que ya fueron construidas bajo esquemas como el de Productor Independiente de Energía.
«La CFE acepta la inversión privada con el 46 por ciento. Hay una inversión privada que no se va a expropiar, se va a respetar en un nuevo modelo. Lo que se va a ver es cuánto se invirtió aquí, no la figura (bajo la que se hizo). Vamos a establecer una especie de competencia, que tanto les gusta, entonces les vamos a comprar la energía nosotros en un mercado con los mejores precios.
«Les estamos invitando a que participen. Ellos quieren participar, ellos dicen que quieren mucho a México, que se quieren quedar aquí, muy bien, pero bajo las reglas del Estado», expuso Bartlett.
Sin embargo, en el caso de la figura de autoabasto, fue enfático en calificarla de ilegal, pues las empresas que construyeron centrales bajo estas sociedades –dijo– simularon tener socios cuando en realidad tenían clientes, además de no pagar por la transmisión de la energía.
Por ello, señaló que las grandes empresas consumidoras de energía, como Walmart, Femsa-Oxxo, Telcel y Chedraui estarán obligadas a comprar la energía «legal» que venderá la CFE una vez aprobada la reforma.
Aseguró que el esquema de autoabasto desaparecerá por ser ilegal y los grandes consumidores tendrán que comprar la energía «honesta» de la empresa estatal.

Lo que está en riesgo
Al menos 260 contratos de centrales de generación eléctrica privada que suman 35 mil 562 megawatts de capacidad instalada podrían cancelarse.

  • 58% Térmica (gas natural)
  • 19% Eólica
  • 12% Solar
  • 7% Cogeneración
  • 3% Solar distribuida (paneles en casas,comercios)
  • 1% Hidroeléctrica

Fuentes: AME, AMDEE, ASOLMEX, AMEXHIDRO, COGENERA