Claudia Guerrero
Agencia Reforma

Cd. de México, México.-El Presidente Andrés Manuel López Obrador descalificó este lunes el plan de ahorro de la Secretaría de Economía, que dejó a los trabajadores sin el 75 por ciento del equipo de cómputo y busca obligarlos a que lo compren con su propio dinero.

A pesar de que existen documentos internos que confirman las intenciones de esa dependencia, el Mandatario atribuyó la decisión a funcionarios que no están de acuerdo con su proyecto de transformación.

“Primero, no va a suceder eso”, aseguró.

“Pero ¿tienen que poner 4 mil pesos?”, se le preguntó.

“No van a poner nada, es una exageración”, sostuvo.

“Pero hay un documento”, se le insistió.

“Pero no se va aplicar, a lo mejor quien emite el documento lo hace para que se desacredite al Gobierno, porque todavía hay mucha gente en el Gobierno que vienen de la época o del periodo neoliberal, que entraron ahí por los trabajos que hicieron en las elecciones en favor de los candidatos y siguen pensando igual y ya se llevó acabo un cambio”, respondió.

López Obrador insistió en que los empleados de la Secretaría de Economía no comprarán las computadoras con dinero de su bolsillo.

“Imagínense, al momento que den esos 4 mil pesos, ocho columnas en el REFORMA”, advirtió.

“¿Puede pasar que se queden sin estos equipos?”, se le cuestionó.

“No, no, no, no va a pasar eso”, aseguró, tras recordar los reclamos que se han registrado por la cancelación de fideicomisos y prometer que todos los beneficiados seguirán recibiendo fondos, pero directamente de la Secretaría de Hacienda.

El 21 de junio, REFORMA publicó que, como una medida de austeridad, la Secretaría de Economía reduciría el número de computadoras para sus empleados hasta dejar una por cada cuatro personas, así como las líneas de teléfono fijas. Además, que cedió cuatro de sus siete inmuebles, incluidos el Centro Social y Cultural y la antigua sede de su sindicato, para que sean rematados o sirvan al nuevo Banco del Bienestar.

Este domingo dio a conocer que, tras quitarles las computadoras a sus trabajadores, la Secretaría de Economía ofreció a sus empleados que compren el equipo que tenían para seguir laborando.

La dependencia justificó su plan de ahorros con el decreto del Presidente López Obrador del 23 de abril para recortar el 75 por ciento del presupuesto a las dependencias de Gobierno.

Este lunes, el Presidente puso en duda la aplicación de ese plan, pero dejó en claro que continuarán las medidas de austeridad.

Recordó que, al recibir la Administración federal se detectaron gastos excesivos en muchos contratos.

También criticó a quienes se resisten a la aplicación de las medidas de austeridad.

“Imagínense los que luchan en otros tiempos por la justicia, la democracia y la soberanía, ¿qué estaban esperando que tuvieran sus computadoras para luchar, para transformar?

“Yo creo que son instrumentos importantes pero…”

“¿Pero las van a tener que compartir?”

“Hay formas, hay maneras, que se compartan más los equipos de trabajo, que no haya corrupción, es que había contratos de computadoras a diestra y siniestra”, dijo.

“¿Este es un caso?”

“Sí, y en aduanas, acaba de cancelarse un contrato millonario. Con decirle que había medios de comunicación que daban servicios de computación y telefonía al Gobierno, vendían de todo”, dijo.

“En la Ley de Austeridad, desde antes en mis compromisos de campaña,dejé establecido que no íbamos a comprar equipos de cómputo, está escrito, precisamente por el desorden, el desbarajuste y la corrupción que imperaba, pero en grande. Entonces ¿qué se creen los burócratas? Me refiero a la burocracia dorada, estaban muy mal acostumbrados. Se van a ir poco a poco acostumbrando pero nada de fantocherías”.

El Jefe del Ejecutivo reiteró que los funcionarios que no estén de acuerdo con su proyecto deben renunciar al cargo y dejar de estorbar.

“Siempre lo he dicho, ya deberían, por honestidad, los que no están de acuerdo con lo que estamos haciendo en el proyecto de transformación que se está aplicando, deberían de decir: me voy a la academia o al sector privado, pero no, continúan, no ayudan, estorban y es un acto de deshonestidad”, aseveró.

“Yo creo que no tienen que renunciar los trabajadores de base y los trabajadores sindicalizados, pero los trabajadores de confianza, los de alto nivel no deberían de estar”.