Édgar Hernández
Agencia Reforma

TAPACHULA, Chiapas.-Cientos de migrantes desbordan las calles de esta ciudad en espera de una resolución a sus solicitudes de asilo y otros, cansados de esperar, avanzan en caravanas hacia Estados Unidos.
El cuarto contingente que parte de Tapachula en una semana atravesó ayer sin problemas el punto de inspección migratoria de Huehuetán donde cotidianamente son asegurados indocumentados que pretenden viajar hacia el centro del País en autobuses y transporte público local.
A diferencia de las tres caravanas previas, integradas en su mayoría por haitianos, ésta se conforma por centroamericanos que viajan con mujeres y niños.
En esta ocasión, personal de la Guardia Nacional y el Instituto Nacional de Migración sólo realizó un operativo de inspección en el centro de Tapachula en un intento por disuadir que se agruparan.
Miguel Reyes del Pino, integrante de la organización Unidad Ciudadana, advirtió que la contención de migrantes por largos periodos de tiempo en Chiapas está complicando la convivencia con los residentes.
“Se está tensando porque quienes están de paso no quieren estar acá y se van desesperando porque se van atrasando sus trámites y siguen llegando más”, explicó.
William Pribet es uno de ellos. Antes de llegar a México con su esposa y tres hijos, entre ellos un bebé de nueve meses, trabajó tres años en Chile para reunir los 8 mil dólares que le costó el viaje por ocho países.
“No queremos estar aquí, queremos seguir para adelante, aquí no hay trabajo, no hay apoyo, no hay nada”, aseguró el haitiano.
Sin embargo, muchos migrantes aún no deciden si quedarse en el País o seguir avanzado hacia Estados Unidos; mientras tanto, requieren servicios como educación, salud, empleo y vivienda, alertó Sergio Flores, presidente del Colegio de Ingenieros Civiles de la Frontera Sur.
“Los servicios están rebasados y existe un alto número de población flotante por lo que urge una solución, ya que también es importante que se respeten los derechos de los migrantes, pero sobre todo los de la población local”, dijo.
Al respecto, Reyes del Pino culpó a los tres ordenes de Gobierno por la falta de un plan para resolver el problema migratorio, pese a que distintos sectores han planteado que se permita a los migrantes avanzar a otras zonas del País para despresurizar la frontera sur.
O, si el Gobierno piensa dejarlos en la región, agregó, que se generen las condiciones de desarrollo y crecimiento económico en la zona.

Y ENJAULAN A AGENTES DE MIGRACIÓN
Tras cinco días retenidos en un poblado de Frontera Corozal, en Chiapas, cuatro elementos del Instituto Nacional de Migración (INM) y siete de la Guardia Nacional (GN) fueron liberados por habitantes, quienes los acusaron de tráfico de especies en peligro de extinción.
En un comunicado, la Secretaría de Gobernación informó que los agentes estaban en una jaula de madera y un pozo, “en condiciones deplorables y violatorias de sus derechos humanos”. Los pobladores acusaron a los elementos de traficar especies, luego que hallaron en su vehículo varios loros. Fuentes de la GN revelaron que se abrió una investigación interna.