La falta de componentes electrónicos y de abasto de algunas materias primas para la fabricación de vehículos hace que la gente tenga que esperar hasta 3 meses para poder adquirir un vehículo nuevo de cualquier marca en el país, reconoció el secretario general del sindicato de la Industria Automotriz y Metalmecánica, Rogelio Padilla de León.

Afirmó que desafortunadamente en la actualidad la producción de todas las armadoras en el país no está dando la capacidad para poder abastecer el mercado interno en cuanto a ciertos modelos que son más demandados. Afirmó que en el caso de Nissan Mexicana, hay escasez de automóviles Versa, Sentra e incluso hasta del March, que es la línea económica, sobre todo el más austero. “Aunque la gente traiga el dinero en la mano tiene que esperar hasta 3 meses, eso es una realidad, lo cual nos lleva a una pérdida de oportunidad para las armadoras”.

Destacó que la misma situación ocurre con ciertos modelos de lujo de la firma nipona, tales como el Altima o el Máxima, los cuales se fabrican directamente en Estados Unidos, pero que tampoco allá se tiene una producción suficiente para abastecer su mercado y para exportar a nuestro país, lo cual también está afectando.

ADEMÁS, MÁS CAROS. Adicionalmente, indicó que la falta de materia prima, tales como el acero y los plásticos, han generado un alza en el precio final de los vehículos nuevos, aunque las armadoras han estado balanceando, entre amortizar los costos elevados de producción y cuidando el bolsillo del consumidor. “Antes encontrábamos vehículos económicos de hasta 145 mil pesos y ahora los más baratos están arriba de los 200 mil pesos debido a esta escasez de materiales”.

EFECTO COLATERAL

“Actualmente no son negocio para los bancos los créditos automotrices porque no tienen la respuesta de las armadoras para que abastezcan la demanda de los acreditados, esto es una cadena productiva que de alguna manera se rompe y nos afecta a todos.” Rogelio Padilla, Líder sindical