Karla Aguilera
Agencia Reforma

GUADALAJARA, Jalisco.- A través de la impresión 3D, el jalisciense Erik Adrián Muñoz Arellano desarrolló una prótesis de mama personalizada que es más cómoda para las usuarias, y cuesta menos que una convencional.
Desde chico, Muñoz Arellano supo que las prótesis convencionales que usan las mujeres tras someterse a una mastectomía se rompen y pueden causar irritación, entre otras complicaciones, pues su mamá lo padeció.
Después, mientras se preparaba como tecnólogo profesional en plásticos, aprovechó la cercanía con una empresa de innovación en materiales de uso médico e impresión 3D, para desarrollar su proyecto, que ahora es una empresa llamada Cali y ya tiene cuatro años y medio.
No fue fácil al principio, pues a pesar de que la primera prótesis que desarrollaría sólo sería un regalo para su mamá, tuvo que hacer diseños más orgánicos que se ajustaran al cuerpo.
El proyecto, desarrollado por Erik en compañía de un equipo de médicos, biomédicos y científicos, llamó la atención y más mujeres con las mismas necesidades se acercaron a Erik para solicitar prótesis a su medida.
Las prótesis convencionales cuestan unos 7 mil pesos, duran año y medio, no se pueden meter al mar porque las afecta el agua salada, y no son para todas las actividades.
En cambio, las prótesis de mama que fabrican en Cali cuestan unos 5 mil pesos y pueden utilizarse para cualquier actividad, pues su material es resistente y están hechas según la talla y forma de cada cuerpo.
«Lo que más les gusta a las pacientes es que pueden ir a la playa, pues es una problemática para ellas no tener una prótesis que resista la sal de mar. Esto provoca que se cohíban, se sientan juzgadas o tengan baja autoestima», mencionó.
Actualmente Erik trabaja en conjunto con el club de inversionistas Sipi Fund, para consolidar su modelo de negocio, con el objetivo de recibir inversión.
Para contactar a Cali escriba a info@soycali.com.

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