Para proteger de contagios a pacientes y laboratoristas durante la toma de las muestras que se utilizan para las pruebas que confirman o descartan la presencia de COVID-19, personal del IMSS desarrolló una cabina de aislamiento que se encuentra en el módulo de clasificación médica de enfermedades respiratorias y se utiliza para la toma inmediata de muestras, cada vez que el médico identifica un cuadro clínico sospechoso a la enfermedad.
Está instalado en la entrada al Hospital General de Zona (HGZ) No.1 en donde se valora a las personas antes de ingresar. Se trata de acrílicos de alta densidad, sellados herméticamente y diseñados con especificaciones que superaron todas las pruebas de calidad y eficiencia para su uso.