Cansadas, pero en pie de lucha y con la esperanza de que la justicia se imponga, así se encuentran las 50 estancias infantiles que aún operan en Aguascalientes del Programa que operaba la Sedesol, por lo que aún están en espera de las resoluciones que dicte la justicia federal, así lo informó Gabriela Romero, encargada de la Estancia  Infantil Ranita Feliz ubicada en San Francisco de los Romo.

Entrevistada por El Heraldo, Gabriela Romero comentó que de 203 estancias infantiles que había en Aguascalientes en funcionamiento, al cierre de este año 2019 solo quedan 50, las cuales operan a la mitad, es decir con 4 a 5 asistentes y con una población que oscila entre 15 a 18 niños en promedio en cada una.

Apuntó que lamentablemente el Gobierno Federal mantiene una línea clara de que se cierre y se acabe con dicho programa, a pesar de las recomendaciones y llamados que le ha hecho la ONU, la UNICEF, especialistas y demás organismos internacionales en torno a las consecuencias que ello traería para la infancia del país. “Está comprobado por estudiosos de la pedagogía y del desarrollo de la India e Israel que si un niño no tiene educación inicial, es una oportunidad que le quitas para su desarrollo y su crecimiento. Los niños requieren desarrollar sus habilidades, de un ejercicio mental, motriz, de lenguaje y social”.

Afirmó que si bien el artículo 3º de la Constitución obliga al estado a proveer de educación inicial y es reconocido por el mismo Gobierno Federal, ello solo es en el papel, porque en la realidad sigue con su actitud de dejar fuera a los niños de cualquier ayuda, al otorgarle el dinero a los padres quienes lo utilizan para cualquier cosa, menos para la atención de los menores en las Estancias.

Por lo anterior, dijo que las pocas dueñas de las Estancias Infantiles que están en pie de lucha, se mantienen a la espera de la resolución a dos amparos que siguen en proceso ante la Justicia Federal en la Ciudad de México y confiadas en que la ley está de su lado. “Seguimos en espera de que los jueces tengan voluntad, apego a derecho, que no le tengan miedo al Gobierno federal y que el Ejecutivo no les imponga su línea caprichosa, pues no hay argumentos para seguirle metiendo el pie al programa”.