Fueron a visitar a un ancianito a su domicilio en la colonia Del Carmen y al arribar percibieron olores nauseabundos que provenían del interior, por lo que presumieron que estaba muerto y llamaron a los servicios de emergencias.
Bomberos Municipales de Aguascalientes lograron ingresar al domicilio, pero encontraron al hombre profundamente dormido. Vivía entre la basura y el excremento de perros, gatos y aves, que fue lo que provocaba los olores desagradables.
Fue a las 17:45 horas de ayer, cuando en el C-4 Municipal se recibió un reporte donde se reportaba que en una vivienda ubicada en la calle Alamán, en la colonia Del Carmen, se percibían olores nauseabundos y debido a que ya tenían varios días que no habían visto al propietario, temían que ya hubiera fallecido.
El reporte fue atendido por policías preventivos del Destacamento “Centro”, quienes para poder ingresar al domicilio solicitaron la presencia de Bomberos Municipales de Aguascalientes.
Una mujer de nombre Silvia, de 54 años, quien dijo ser amiga del propietario del domicilio de nombre Armando, de 70 años, señaló que debido a que ya tenía varios días de que no tenía noticias del ancianito, decidió ir a buscarlo pero al momento de llegar comenzó a percibir olores fétidos, lo que la alarmó ya que presumía que algo malo le había pasado.
Los Bomberos Municipales de Aguascalientes procedieron a ingresar a la vivienda, utilizando una escalera contra incendios. Una vez que bajaron al patio trasero, encontraron al señor Armando dormido en una de las habitaciones. Los olores fétidos eran producidos por la acumulación de excremento de perros, gatos y aves, aunado al descuido y falta de aseo en el que vivía el septuagenario.