Staff
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Pobladores han desafiado con palos, piedras y hasta con armas de grueso calibre los recorridos del Ejército y Guardia Nacional (GN) en comunidades de Guerrero, Chiapas y Michoacán.
Por desconfianza o enojo en contra de los militares y la corporación de seguridad, las más recientes agresiones fueron registradas en Chiapas, donde elementos del 20 Batallón fueron emboscados por aproximadamente 60 personas de “autodefensas”, en el municipio de Chenalhó.
El 8 de julio pasado, los elementos fueron atacados a balazos cuando intentaron desbloquear una carretera, tomada por grupos armados, en una acción que dejó nueve heridos.
También se reportó el robo de un arsenal, entre fusiles, ametralladora NEGWB, una pistola, 2 mil 150 cartuchos, 12 chalecos antibalas y cascos antifragmento.
En esta misma región de Los Altos, un grupo armado denominado “El Machete” encaró al Gobierno al asegurar que ellos sí pudieron expulsar a los criminales en el municipio de Pantelhó.
A través de un video, los civiles nombrados como “autodefensas” advirtieron el 9 de julio que desconfían del ingreso de la Guardia Nacional, el Ejército o la Policía por presumir que pueden estar coludidos en extorsiones, secuestros y asesinatos.
“Hoy nuestro pueblo está por el nuevo ‘Goliat’ que son los narcotraficantes, sicarios, crimen organizado, pero nosotros somos los nuevos ‘David’, que defiende su pueblo”, se expresó en el pronunciamiento.
“Si vemos que envían (fuerzas federales) para matarnos y detenernos, para encarcelarnos, es porque forman parte del crimen organizado, es porque se confirma que tenemos un narcogobierno, un narcoestado”.
En Guerrero, el 11 de julio llegaron soldados y elementos de la GN a la sierra del municipio de Zihuatanejo, luego de que al menos 300 personas fueron desplazadas por las amenazas de un grupo delictivo llamado “Los Cornudos”.
Sin embargo, vecinos de nueve comunidades de la zona arremetieron contra las fuerzas de seguridad al asegurar que sólo realizaban recorridos esporádicos, sin instalar una base permanente que los hiciera sentir seguros.
Los oriundos de El Mamey, La Vainilla, Arroyo Seco, La Soledad, Puentecillos, Piedras Rodadas, Zapotillo, Pie de la Cuesta y Paso del Burro exhibieron que los militares y guardias se negaron también a revisar las casas atacadas a balazos por los delincuentes.
En la región de Tierra Caliente de Michoacán, donde criminales mantuvieron más de seis meses narcobloqueos en la vía Apatzingán-Aguililla, el 9 de julio presuntos integrantes de una organización criminal rompieron el helipuerto del Ejército con retroexcavadoras.
Frente a los elementos, sujetos subieron a un montículo de tierra ubicado detrás del cuartel, y con dos retroexcavadoras lo rompieron, mientras se burlaban y gritaban amenazas.