Un día histórico se vivió ayer en la Premier League cuando el Tottenham de José Mourinho visitó al Manchester United, el inicio fue impresionante con goles al por mayor, pero una decisión polémica más una tristeza de defensa hicieron que el United se llevara una goleada para recordar por muchos años. Bruno Fernándes adelantaría a los Red Devils con un penal al minuto dos de acción, pero al 4′ Ndombele aprovecharía dudas en la zaga para rematar de izquierda un balón a la deriva casi en el área chica.
Solamente tres minutos después un madruguete de Harry Kane tras una falta dejaría solo a Heung Min-Son que vencería a De Gea con un toque sútil, dándole la vuelta al juego que tenía tres goles en ocho minutos. Al 28′ Anthony Martial se iría expulsado luego de un manotazo sobre la cara de Erik Lamela que también había pegado en una decisión rara del árbitro, esto fue el detonate para la fiesta del Tottenham. Primero Son habilitó a Kane que solo empujó la esférica anotando el tercero, mientras que al 37 Son lograría su doblete al cachetear un centro raso de Serge Aurier por la derecha.
Con enormes facilidades el Tottenham se fue con todo al ataque y Aurier quedó solo por la pradera derecha sacando disparo cruzado que significó el quinto gol de la tarde. La fiesta la completó Kane con su doblete haciendo válido un penal al 79′ finiquitando la goleada 1-6 de los Spurs que tuvieron un día brillante haciendo pedazos a uno de sus rivales más odiados y se meten de lleno a la pelea por lo primeros puestos.
Del lado del United las cosas son grises, tras tres partidos suman solamente tres puntos y se colocan en el lugar 16 de la clasificación con un horrible inicio que de inmediato los pone lejos de pelear por el título. Sorprendentemente tras cuatro fechas el único con marca perfecta es el sorprendente Everton que lidera la Premier con 12 puntos.