Jesús Guerrero 
Agencia Reforma

CHILPANCINGO, Guerrero: Estudiantes de ocho normales públicas que piden una reunión con la Gobernadora morenista Evelyn Salgado Pineda, entraron al Palacio de Gobierno tras derribar con un vehículo la puerta principal del edificio del Estado en Chilpancingo.

Los normalistas del Frente Único de Escuelas Normales Públicas del Estado de Guerrero (Funpeg) rompieron a pedradas los vidrios de uno de los edificios laterales de la sede del Poder Ejecutivo estatal.

Tras la irrupción de los manifestantes, una comisión fue atendida por funcionarios del Gobierno estatal en el interior del Palacio.

Desde hace tres semanas, los estudiantes normalistas se han movilizado en las calles de Chilpancingo para pedir una audiencia con la Mandataria, con quien, aseguraron, firmaron una minuta de acuerdos que ella se niega a darle cumplimiento.

Entre las peticiones que plantean los normalistas es la entrega de material didáctico, uniformes y la rehabilitación de aulas de los edificios de sus escuelas.

El pasado 22 de febrero, la Guardia Nacional detuvo a 37 estudiantes de la Escuela Normal de Educación Física cuando pretendían secuestrar un autobús de pasajeros en Acapulco al que ocuparían para trasladarse a Chilpancingo.

Los 37 normalistas fueron liberados después de que sus compañeros cerraron la autopista del Sol a la altura del kilómetro 272, a la salida de la capital.

Sin embargo, Salgado no había recibido en audiencia a los estudiantes.

«La Gobernadora ni nos ve ni nos oye, Guerrero está hecho pedazos por la violencia y ella como si nada», dijo uno de los normalistas.

Los normalistas secuestraron un camión de la empresa Sabritas el cual utilizaron para derribar la puerta del palacio.

Pero mientras tanto, la Gobernadora Evelyn Salgado acudió al salón de plenos del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) donde fue invitada con motivo de una conferencia magistral sobre violencia de género por el Día Internacional de la Mujer que se conmemora el próximo viernes 8 de marzo.

Evelyn Salgado llegó a bordo de una camioneta blanca Suburban blindada y con al menos 12 escoltas en tres vehículos.