Tras destacar que los derechos laborales de las mujeres no deben ser objeto de regateo, el presidente local de la Coparmex, Juan Manuel Ávila, señaló que resulta impostergable un cambio de mentalidad, en los sectores donde sea necesario, en aras de abrir más espacios para las mujeres, de fomentar su empoderamiento.

Sobre las estadísticas nacionales que refieren una brecha de género, ya que en promedio, a responsabilidad igual, el hombre gana 34% más, dijo que legalmente es improcedente, pero reconoció que es una realidad que debe cambiar.

No hay que esperar a que la mujer acuda a la autoridad del trabajo para reclamar sus derechos; de entrada, los patrones no deben discriminar y además, habrá mujeres que se conformen con lo que les paguen o el trato que les dan, por miedo a perder su trabajo o para evitar represalias.

“No se vale aprovecharse de las circunstancias o vulnerabilidad de las mujeres para negarles el trato y respeto que se merecen”, añadió.

Los hijos, el embarazo y las nupcias, no deben ser parámetro de contratación; a una buena trabajadora no hay que truncarle su carrera laboral o profesional, por el simple hecho de que se case y que ello implique quizá a corto plazo, posibilidades de embarazo, ya que la ley también protege la maternidad.

Mencionó que afortunadamente los miembros de la Coparmex, tienen una mentalidad abierta y de respeto al trabajo de la mujer; invitó a las mujeres líderes a que participen activamente en la promoción de las mujeres en el campo laboral.

Además, la mayoría de los directivos del organismo son mujeres; hay que mandar señales y mensajes en tal sentido, para que más empresarios se sumen a esta filosofía.

Asimismo, consideró que el Día Internacional de la Mujer no es una fecha de júbilo porque sus orígenes fueron muy trágicos; el 8 de marzo debe ser un día de reflexión, de autocrítica, para corregir las fallas que hemos cometido en materia de derechos laborales de género.