Sineli Santos
Agencia Reforma

CDMX. -La fuente de vida de las franquicias de la LMB es la venta de boletos.
Cada equipo estaba listo para disputar entre 49 y 51 partidos de local, obteniendo ingresos que servirían para el pago de salarios y mantenimiento de los estadios: sin afición en las gradas, no hay solvencia.
En total, este año se perderán más de 700 millones de pesos solo de boletaje, sin incluir los abonos o precios especiales, afectando principalmente a Sultanes de Monterrey, Diablos Rojos del México y Toros de Tijuana, equipos que registran el mayor número de entradas durante la temporada.
“Nos va a costar mucho dinero mantener por tantos meses a la gente de oficina, los scouts, los administrativos, todos, pero yo creo que era lo más sano que no se jugara. Estimamos perder entre 40 y 50 millones de pesos.
“El jugar sin público nos afecta en la taquilla, la vendimia de lo de adentro, los snacks, todos los patrocinadores nos bajan los patrocinios como una tercera parte, no te sostienes. Lo que vamos a hacer es prepararnos para el año que entra”, explicó José Maiz, presidente de Sultanes de Monterrey.
A diferencia de la LMB, la Liga Mexicana del Pacífico si cuenta con una solvencia económica más allá de la taquilla.
En enero de 2020, Omar Canizalez, presidente de la pelota de invierno, cerró un millonario acuerdo con SKY, que incluye un paquete de 340 partidos de temporada regular con transmisiones en México y Centroamérica.

50 MDP perderá cada uno de los equipos de la LMB.
5 MIL EMPLEADOS de planta se verán afectados por la cancelación de temporada.