Sergio Gómez cumplió en tiempo y forma con su declaración como contribuyente en Durango, pero al esperar la devolución, detectó que el depósito se realizó en una cuenta bancaria de una persona en Aguascalientes. Esta anomalía fue revisada por su contador, quien no pudo explicar por qué, pese a haber proporcionado una cuenta a su nombre, la devolución se realizó en una cuenta que no le pertenece.
Pese a que esta problemática ocurrió desde la declaración del año pasado y se detectó nuevamente que la cuenta de depósito para la devolución fue modificada, las autoridades del Servicio de Administración Tributaria afirmaron que no pueden hacer nada porque el sistema deposita en la cuenta que esté actualmente registrada.
Al acudir a la Fiscalía del Estado de Durango para solicitar apoyo ante el posible robo de la nueva devolución, se le indicó que aún no se ha cometido un delito, porque no se ha realizado un depósito.
La víctima logró identificar a las personas titulares de las cuentas a las que se desvían sus devoluciones, pero lamentablemente no existe autoridad que le apoye para verificar si son los responsables o si corresponde a un robo de identidad.
El afectado consideró que bajo ninguna circunstancia pudo haber liberado información o datos de la contraseña de su Firma Electrónica, y descarta que se haya liberado información mediante un hackeo.
Lamentó que no se cuenten con medidas confiables para verificar que no se haga mal uso de las firmas electrónicas, con el fin de estafar a quienes buscan cumplir con sus obligaciones fiscales.