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Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Beatriz Gutiérrez Müller, esposa del Presidente Andrés Manuel López Obrador, condenó ayer el espionaje realizado por el Gobierno de Enrique Peña Nieto, pero denunció que no ha sido la única práctica intimidatoria que ha padecido.
A través de su cuenta de Instagram, la coordinadora del Proyecto Memoria Histórica y Cultural de México aseguró que, además de las intervenciones telefónicas, se han colocado chips en sus vehículos y cámaras de vigilancia en las calles donde se ubican sus domicilios.
Según dijo, además de revisar sus cuentas bancarias y declaraciones fiscales, han sufrido intromisiones en redes sociales.
“Espionaje telefónico, seguimiento de nuestros movimientos, revisión periódica de cuentas bancarias y declaraciones ante el SAT; chips en los vehículos, cámaras en la calle donde hemos habitado; visitas continuas al Registro Civil para confirmar parentescos y el Registro Público de la Propiedad para inspeccionar propiedades, hasta en el extranjero”, acusó.
“Intromisión en cuentas de redes sociales (todas) ¡no terminaría de enumerar! ¡Así han sido muchos años acompañando a Ya Saben Quién!”.
En su publicación, la investigadora sostuvo que el espionaje es una práctica repugnante, pero reconoció que ya tenía sospechas sobre su uso.
“Es sin duda importante la exhibición pública de estas prácticas que confirma nuestras antiguas sospechas. No me sorprende. Me repugna, pero estamos acostumbrados”, expresó.
Tras pedir a la Fiscalía General de la República (FGR) que investigue el caso, expresó su deseo de que se ponga fin a este tipo de abusos.