Pasan los años y nadie escucha la protesta de los productores de leche, que no cesan de exigir a las autoridades que intervengan en contra de los que venden productos que no son lácteos, pero que sí los etiquetan como si realmente lo fueran, lo que además de ser un engaño para el consumidor pone en riesgo su salud y es una competencia sumamente desleal para quienes se dedican a la actividad pecuaria.

Se abre la posibilidad que desde la Cámara de Diputados se ponga freno a esa situación, siempre y cuando los nuevos legisladores aprueben el proyecto de ley para que los productos con publicidad engañosa sean más regulados.

Es un problema que se ha planteado desde hace varias décadas y al cual las sucesivas administraciones federales y el Congreso de la Unión sólo le dan la vuelta, lo que no obsta para que los dirigentes de las agrupaciones ganaderas insistan en que se reglamente, obligando a los fabricantes de productos a que coloquen en las etiquetas de lo que están fabricados, con lo que el público estará en la posibilidad de elegir si lo compra.

El presidente de la Unión Ganadera Regional de Aguascalientes (UGRA), Juan Pablo Franco, consideró que el incorrecto etiquetado de productos que presuntamente están hechos a base de leche provoca que el pueblo los adquiera y que inclusive atraiga a quienes acostumbran adquirir este tipo de mercancía con la creencia que es en beneficio de su salud, cuando es lo contrario.

Entre los artículos que están en los anaqueles con etiqueta que su base es la leche están algunos quesos, yogurt y otros que se hacen con destilados, cuando lo cierto es que son grasas vegetales que están lejos de ser nutritivas. Fabricarlos en serie permite ofrecerlos a bajo precio, por lo que se adquieren con la certeza de que beneficia a su cuerpo.

Al mismo tiempo, atrás del engaño que se hace está la competencia perversa que les hacen a los lecheros, ya que esto es aprovechado por las empresas industrializadas para pagarles el litro de leche a un precio muy inferior a lo que realmente vale. Es un asunto que ha obligado a pequeños y medianos ganaderos a dejar la actividad ya que en la más de las ocasiones salen a mano o pierden.

Es importante tener presente que el queso es un producto obtenido de la leche, de la nata, del suero de mantequilla o de la combinación de algunos de estos productos, además deben cumplir las normas de fabricación. Lo que no cumple con estas exigencias se disfraza, por lo que hay quesos que en los frigoríferos no aparecen como queso sino “para gratinar” o “sándwich”, lo que se adquiere creyendo que se lleva un queso cuando sus principales ingredientes son grasa vegetal, papa, mantequilla o almidones, lo que resulta más barato fabricarlo que si fuera de leche. La publicidad engañosa es el método más socorrido por las compañías dedicadas a su fabricación, algunas de ellas de carácter multinacional.

El dirigente de la UGRA exhortó a las familias no dejarse seducir por el bajo precio que tienen los productos que aparentemente son elaborados con leche, sino que sepan seleccionar lo que compran porque en ello va de por medio la salud, y que se hagan la costumbre de leer las etiquetas antes de comprar un producto, con lo que sabrán si realmente están hechos de lo que se anuncia en primera instancia.

Asimismo, seguirán insistiendo a los diputados para que se legisle sobre el particular y que además se haga una campaña nacional para que los consumidores estén al tanto de lo que les ofrecen.

EN LOS ESTERTORES

La comodidad del camarote se ha convertido en un lugar asfixiante, al mirar por la ventanilla que el final del viaje se acerca, por lo que igual que el agonizante, en estos momentos se acuerdan que tienen todavía muchas cosas que hacer, pidiendo que se amplíe el plazo para abandonar el barco, lo cual dependerá del nuevo capitán, que se concreta a mirarlos de soslayo.

En lo anterior se resumen las declaraciones que en las últimas semanas han hecho los funcionarios municipales de la capital, que como no queriendo le envían mensajes al próximo titular de lo queda por hacer, sea en obra pública, desarrollo urbano, basurero de San Nicolás, policía preventiva, reglamentos y en general en prácticamente todas las dependencias hay pendientes, que sin decirlo sólo ellos o ellas pueden resolver.

El que antes era Leonardito, luego Leonardo, más tarde Leo y ahora el licenciado Montañez, hizo crecer su figura ante los que fueron sus pares, mismos que esperan que se conduela de ellos y los ratifique en el lugar que ocupan, o por lo menos que los ocupe de asesores, pero el caso es seguir en la hamaca.

De los últimos mensajes que se han emitido en ese sentido proviene del director de Reglamentos, David Ángeles Castañeda, al indicar que entre los pendientes que hay está la regularización de las licencias, las quejas semanales en contra del ruido que generan los vecinos en sus casas “y su factible arresto”, además de tener un mayor número de verificadores.

Lo descrito pudo haberlo promovido desde que tomó posesión y no ahora que está a punto de que lo releven, sin embargo busca demostrar que está preocupado por mejorar la labor que desempeña esta oficina, pero la superación podría darse en el nuevo gobierno de la ciudad que entrará en funciones el día 15 de este mes.

Llama la atención lo que plantea, de arrestar a los vecinos ruidosos, para ello se circunscribe a lo que disponen los llamados juzgados cívicos: “El Código Municipal prevé el arresto hacia esas personas ruidosas, pero el tema ahora se encuentra en la manera de implementar el arresto y por fortuna han nacido los juzgados cívicos, que dependen de la Secretaría del Ayuntamiento y que apoyarán a coordinar este tema tan importante en Aguascalientes”.

Para llevar a cabo la aprehensión de esas personas tendrían que ingresar al hogar, por lo tanto deberá reformarse la ley para que cualquier hijo de vecino, que se ostente como “verificador de reglamentos”, pueda entrar y sacarlo, algo que hasta la fecha no han podido lograr los policías ya que deben presentar una orden de un juez y que generalmente se hace por un verdadero delito, no porque alguien tenga la música a todo volumen.

Además, para cumplir con ese objetivo primero debe aumentar el número de verificadores, porque hasta la fecha sólo trabajan 35, que apenas les alcanza para visitar algunos restaurantes, bares y antros, tienda de abarrote y otros negocios que tienen bajo su cuidado.

De cualquier manera, el ex diputado David Ángeles, que asumió el cargo el 25 de octubre de 2019 en sustitución de José Aranda, espera ser ratificado o que lo designen a otra dependencia, porque ciertamente, estar fuera del presupuesto debe ser fatal.

SIN REMEDIO

Esta administración municipal dejará como herencia un deplorable servicio de alumbrado público, de limpia y de bacheo, sólo que el primero no viene de ayer ni de la semana pasada, sino que lleva casi cinco años y conforme avanzó el tiempo de malo pasó a pésimo. No hay día que no surjan quejas aquí y allá por estar apagadas las luminarias, lo que dura tres, cuatro días y hasta una semana, luego se restablece y al poco tiempo otra vez. Un caso que refleja la situación está en la avenida Paseo de la Cruz, de Héroe de Nacozari a Cosío, donde la oscuridad reinante es un peligro para el vecindario, lo mismo que a peatones, automovilistas, ciclistas y motociclistas. Lo más grave de todo es el escamoteo que hace el Ayuntamiento, porque cobra un 10% sobre el gasto de energía eléctrica pese a que el servicio de alumbrado público que ofrece es por unos días, no por todo el mes. Hace “parejera” con la Comisión Federal de Electricidad (CFE), que tiene tiempo de presentar una atención muy mala, con apagones que duran segundos, minutos y hasta 10, 12 o más horas, lo que pone en riesgo los aparatos que están conectados y los alimentos que se encuentran en el refrigerador, sin que este organismo se haga cargo de los daños, simplemente no contestan el teléfono, por lo que no hay a quién recurrir.