RODRIGO ÁVALOS ARIZMENDI

Hoy como nunca los mexicanos estamos viviendo a lo largo y ancho del país una violencia exacerbada en el marco de las campañas electorales. No hay estado que se salve, de una u otra manera las acciones y actitudes llenas de agresividad y encono entre los contendientes políticos y sus seguidores, unos más que otros, están significando el caldo de cultivo que tendrá su explosión máxima el próximo 6 de junio. México es otro sin duda con la aparición en la escena política nacional ya como presidente de la República de Andrés Manuel López Obrador. Los seguidores y simpatizantes de MORENA han polarizado en un alto grado de agresividad lo que debiera ser un agradable ejercicio democrático que demostrara la madurez de un pueblo que ha sufrido en el pasado precisamente a causa de luchas intestinas que generaron miles de muertes en el afán de mantener el control político del país. La Revolución Mexicana es un claro ejemplo de ello. Y a más de cien años de ese evento sangriento en el país parece ser que no hemos aprendido nada. No hay una civilización real para los temas electorales. El poder por el poder sigue siendo el signo de los tiempos. Hoy el presidente se ha dedicado más a atizar la lumbre que a tratar de actuar como lo que debiera ser: Un verdadero líder.

Es tremendamente preocupante observar cómo el narco está jugando un papel muy importante y hasta cierto punto decisivo en el próximo proceso electoral. Los intereses que en juego están son monetariamente hablando de miles de millones de dólares. El control de los principales estados en donde se trafica la droga es el apetitoso botín. Los estados que son claves para el trasiego son los que viven las peores etapas criminales de su historia. Son estados sin ley ni orden y existe la violencia política, amedrantamiento. Eso es lo que está haciendo el crimen organizado en todo el país y cada vez está peor la situación.

Sin duda son días de guerra sin cuartel por el poder. Y mire usted, aquí en Aguascalientes, en uno de los municipios en donde menos se esperaría que hubiera actos vandálicos y violentos ya saltó la liebre pues en Asientos tanto a la candidata a presidenta municipal Diana Karina Vázquez como la candidata a diputada del Distrito II, Ana Karen López, ambas candidatas por la coalición PAN-PRD, han sido amenazadas. Así mismo ha habido actos vandálicos pues les han borrado a la mala las bardas en que tenían su propaganda. Los seguidores de MORENA están tratando por todos los medios de amedrentarlas para que abandonen sus aspiraciones. Cómo me recuerda lo anterior a Los Supermachos de Rius. Esa política que en las historietas manejaba Eduardo del Río a la perfección utilizando el modelo del México contemporáneo. Algo deberá hacer la autoridad para meter orden en donde si no se actúa con mano dura podrá ser un foco muy rojo.

Y algo que en el panorama nacional debemos voltear a ver es el momento de crisis que está viviendo el gobierno de Tamaulipas y en donde está involucrado su congreso. Para empezar, le puedo decir que nunca había visto una violación tan clara a la Constitución de la República y sobre todo a un fallo que acababa de dar la Suprema Corte de Justicia de la Nación, donde estableció que el gobernador de Tamaulipas tiene fuero. NO es una discusión si es o no culpable, eso es otra cosa sobre la cual no puedo pronunciarme. Pero lo que sí puedo decir es que el fallo que dio el ministro Alcántara establece que hay fuero del gobernador y por lo tanto no se le puede girar una orden de aprehensión. El juez que le giró la orden de aprehensión está violando gravemente la Constitución y el proceso judicial y el gobierno de López Obrador al estar alentando esto está actuando de una manera equivocada y provocadora. Por lo tanto, si hay que criticar a presidentes del pasado, como Enrique Peña Nieto que en su momento se le criticó por meterse en la elección del 2018 y usar a la entonces PGR, en contra de uno de los candidatos lo cual fue muy desafortunado y alteró el resultado, creo que lo que está haciendo el presidente López Obrador no tienen nombre. Se ha excedido. Ha actuado igual que el pasado que tanto ha criticado lo cual es algo muy preocupante. Monreal le hizo segunda al presidente y salió a decir la semana pasada “¡Que había que desaparecer los poderes en Tamaulipas!”. Lo cual es algo inédito. Monreal ve la paja en el ojo ajeno y no ve todas las tranzas y actitudes de su hermano David Monreal, candidato a gobernador por MORENA, cuando fue Coordinador General de Ganadería de la Secretaría de Agricultura del año 2018 al 2020, ya en el gobierno de López Obrador. A este miembro distinguido de la enorme familia Monreal la Auditoría Superior de la Federación le detectó desvíos por 386 millones de pesos del Programa Crédito Ganadero a la Palabra. Supuestamente la tranza se realizó mediante compras que eran sólo simulaciones de ganado y los beneficiarios eran campesinos inexistentes los cuales integraban el padrón de beneficiarios. 8,500 productores ganaderos de los cuales su información no era confiable ni transparente. Monreal manejaba todo al más puro estilo caciquil. Pero hasta ahora como el Monje Loco, nadie sabe nadie supo en donde está todo ese dinero. En fin.

Preocupante por todos lados es el panorama en nuestro país. Con el crimen organizado muy activo y con la idea de que para qué sobornan políticos si ellos mismos pueden hacer política y gobernar directamente, como lo quieren hacer en San Luis Potosí con Ricardo Gallardo que ha sido asociado con presuntos vínculos con el crimen organizado. Nos estamos pareciendo en mucho a lo que sucedió en Colombia en los años noventas, cuando Pablo Escobar quiso inmiscuirse en la política. Tenía dinero, popularidad y el pueblo lo quería. Ese modelo colombiano que fue en parte exitoso podría instalarse en México parcialmente. Lo cual es preocupante… ¡muy preocupante!