El delirium es un síndrome geriátrico, también llamado como estado confusional agudo que es un indicador de baja reserva cognitiva y es un síndrome multifactorial marcador de la vulnerabilidad cerebral, estableció la geriatra Carolina Bernal López.
La especialista e integrante de la Asociación de Gerontología y Geriatría comentó que es un padecimiento sumamente frecuente en los adultos mayores, ya que 1 de cada 10 personas de la tercera edad que se encuentran en casa pueden presentar un episodio de delirium, la mitad de los pacientes hospitalizados pueden presentarlo, el 70% de los pacientes que se encuentran en asilos también lo pueden desarrollar, además de que la tercera parte de los ingresos a urgencias es por delirium.
Detalló que el delirium ocasiona alteraciones en las funciones cerebrales de los adultos mayores de manera transitoria y se manifiesta cuando una persona mayor no puede concentrarse o poner atención; cuando el adulto mayor está desorientado, no reconoce a sus familiares, está inquieto, ansioso, o angustiado; o puede presentar alucinaciones visuales, auditivas o táctiles, y dice ver cosas que no son reales, escuchar sonidos o sentir cosas en su cuerpo; y cuando el adulto mayor presenta diferentes alteraciones durante el día o en algunos momentos somnolencia excesiva y en otros, agitación o agresividad, con momentos de normalidad.
Dijo que son muchos los factores que pueden desencadenar el delirium, tales como ciertos medicamentos, deshidratación, infecciones, baja oxigenación, cirugías, hospitalización, anemia, retención de orina y estreñimiento severo.
En cuanto al manejo del delirium, comentó que se pueden brindar todas las medidas no farmacológicas como, por ejemplo, colocarle lentes, aparatos auditivos, corregir la deshidratación, mediante antibiótico para la infección, ayudarle con el estreñimiento y a recuperar su ciclo sueño-vigilia, entre otras medidas, además de que sólo en ciertos casos se llegan a utilizar medicamentos específicamente para controlar la agitación severa. “En resumen, el delirium es un síndrome geriátrico muy frecuente en nuestros adultos mayores y se puede prevenir”.