Daniel Santiago
Agencia Reforma

MONTERREY, NL.-Si viviste en los años 80, recordarás aquella campaña televisiva en la que un niño repetía hasta el cansancio «¡Amanda, ya ciérrale!», mientras giraba la mano como si maniobrara una llave del agua y, al final, alertaba: «Te la estás acabando».
Aquel mensaje quedó en la memoria de la sociedad mexicana en la que los canales de televisión acaparaban el entretenimiento, y aún faltaban muchos años para que internet y las redes sociales lo revolucionaran todo.
El simpático niño iba de un lugar a otro de su casa para sorprender a Amanda, la trabajadora del hogar, usando la manguera o lavando los platos sin ningún reparo en el uso del agua.
También regañaba a su papá por rasurarse dejando correr el líquido en el lavabo.
«¡Ahora sí me pescaste!», le dice Amanda descubierta con la llave abierta en uno de los breves videos.
«Un día no te voy a pescar porque no va a haber agua», alertaba el pequeño. «Acuérdate que el agua es de todos. ¡Ya ciérrale!»
Casi cuatro décadas después, sin ninguna otra campaña de este tipo que haya arraigado tanto, las nuevas generaciones sólo podrían conocer el «¡ya ciérrale!» en videos antiguos que algunos nostálgicos han subido a YouTube.
Y sí, el tiempo le dio la razón a este niño que vislumbraba que el agua se agotaría.
En Monterrey, la población creció, y con una sequía que azota a gran parte del País, se vive una crisis hídrica sin precedentes en las que los cortes han sido generalizados y varios sectores sufren semanas enteras sin agua.
Dos de las tres presas del Estado están vacías y la lluvia abundante no llega.
Pablo A. Zubieta, experto en marketing y doctor en Comunicación por la Universidad de Navarra, califica aquella campaña como exitosa.
«Porque la campaña proponía una acción súper concreta, súper entendible (cerrar la llave), súper fácil de implementar, y lo proponía en el lenguaje del ciudadano de la calle».
Estos mensajes fueron creados durante la Presidencia de Miguel de la Madrid, dos años después de que comenzó a operar el Cutzamala, sistema de abastecimiento para la Ciudad de México, construido a inicios de los 80 para aligerar la sobreexplotación de las cuencas hasta ese momento utilizadas para captar agua.
En Nuevo León, el antecedente inmediato a un desabasto de agua potable como el actual, es la sequía de los 80 -casi al mismo tiempo que fue lanzada «¡Ya ciérrale!»- cuando al menos la mitad de la población sufrió el racionamiento de agua.
Después vinieron otros periodos de emergencia, aunque no con los niveles actuales: de 1994 al 2002 y de 2011 al 2013.
En entrevista a EL NORTE en el 2009, Enrique Cuenca Jr., hijo del famoso personaje «Polivoz», y quien personificó a aquel niño que regañaba a Amanda, lamentó que el mensaje fuera sólo popular y no surtiera tanto efecto.
Si el mensaje de «¡cuida el agua!» realmente hubiera impactado en la conciencia social y todos hubieran cerrado la llave, y más campañas efectivas se hubieran realizado quizá hoy el golpe de la sequía habría sido menos severo.