Antonio Baranda
Agencia Reforma

Coahuila, México.-Del perdón… al agradecimiento. De la masacre de chinos en 1911 a la pandemia actual.

El acto de perdón a la comunidad china en este municipio, por el asesinato de 303 de sus integrantes durante la llamada “Toma de Torreón”, tuvo eco en la crisis de Covid-19.

Primero, porque una mexicana descendiente de esa comunidad reclamó el “antichinismo”, incluidos los prejuicios derivados de la pandemia que surgió en el país asiático.

Después, porque el Presidente Andrés Manuel López Obrador aprovechó la ceremonia para destacar el apoyo de China para atender la emergencia sanitaria.

Al término de su mañanera, López Obrador se trasladó al Bosque Venustiano Carranza para el acto de perdón anunciado desde hace meses, como parte de 15 eventos históricos considerados emblemáticos.

A diferencia de otros estados, el Mandatario sólo encontró una pequeña concentración que combinaba simpatizantes con inconformes por la falta de agua.

“Auxilio señor Presidente, sólo usted nos puede ayudar. Se nos despojó de tierra y agua. A punto de perderlas judicialmente”, se pedía en varias lonas de manifestantes.

Sin parafernalia, como uno más de sus eventos, el acto inició con las palabras de Mónica Georgina Cinco Basurto, quien pidió respeto y empatía para la comunidad china.

“(Es) la oportunidad de potenciar el respeto y la empatía para que nunca más se violente a ninguna comunidad migrante ni haya expresiones como ‘escupitajo de la naturaleza’ o ‘chinos cochinos’, acuñado durante el antichinismo y perpetuadas por décadas”, expresó la descendiente de chinos.

“O los prejuicios derivados por la pandemia por Covid, que en diferentes países han generado discursos de odio y exclusión. (No deben) tener cabida en nuestro querido México”.

El Embajador de China en México, Zhu Qingqiao, también tocó el tema de la pandemia. Con la llegada del Covid-19, dijo, la cooperación entre ambos países se ha fortalecido y ha dejado una “profunda huella” en las relaciones bilaterales.

“A principios del Siglo XX algunos (integrantes de la comunidad china) vivieron injusticias en algunos lugares como Torreón, pero a través del evento de hoy se consuela a las vidas perdidas y se curan las cicatrices que ha dejado la historia”, expuso.

“Ambos países han logrado resultados destacados en la cooperación en contra del virus. Nunca olvidaremos el apoyo y la solidaridad de México a China en los momentos más cruciales en contra del virus. En este importante acto nos reconcilia aún más y reafirma la amistad entre nuestros pueblos”.

Sergio Ley López, ex Embajador de México en China, pidió perdón en nombre del Estado mexicano. Lo hizo después de una interrupción del maestro de ceremonias.

“En nombre del Estado mexicano le pedimos perdón…” expresó con voz entrecortada al tiempo que se es escuchó abruptamente: “favor de ponerse de pie”.

“Hoy, en nombre del Estado mexicano, le pedimos perdón a la comunidad china en México por los agravios cometidos en su contra a lo largo de nuestra historia”.

Ley, también descendiente de chinos, afirmó que dicho acto enaltece a López Obrador y le da sentido a sus acciones. El Presidente respondió con un minuto de aplausos.

En su turno, López Obrador lamentó la masacre de chinos hace 110 años, que calificó de terrible y lamentable, no sin antes dar un “raspón” a las políticas neoliberales.

“La enseñanza mayor del modelo económico neoliberal o neoporfirista es que la apuesta por el progreso material sin justicia nunca será una opción política viable y siempre estará condenada al fracaso”, sostuvo.

“Su falla de origen consiste en pasar por alto que la simple acumulación de riqueza sin procurar su equitativa distribución produce desigualdad y graves conflictos sociales”.

En una región que durante años estuvo asolada por la violencia, el Mandatario también subrayó la necesidad de evitar la violencia y la “guerra” por todos los medios.

“Por sus terribles locuras y por ocasionar las mayores desgracias a los seres humanos”, añadió.

El Jefe del Ejecutivo aprovechó para agradecer “de todo corazón” al Gobierno chino por lo que describió como oportuno e importante, el apoyo desde que inició la pandemia del Covid-19.

“Llamé al Presidente de la República Popular de China, Xi Jinping, para solicitar su apoyo y colaboración con nuestro país. Hubo una respuesta rápida, fraterna y solidaria”, ponderó.

A través del puente aéreo México-China, abundó, nuestro País ha recibido 38 aviones, 25 con insumos médicos como equipo de protección para trabajadores de la salud, ventiladores y pruebas diagnósticas, y 13 con 6 millones de dosis de vacunas Sinovac y sustancia activa para envasar otras 6 millones de dosis de la vacuna de CanSino.

“Nunca vamos a olvidar la fraternidad de China en los meses amargos y angustiosos de la pandemia por el apoyo solidario que recibimos”, amplió.

“Más valioso resulta este apoyo si se considera que China tiene actualmente ingentes necesidades de vacunación, así como en su momento también necesitaba sus equipos de ventilación y siempre decidieron respaldarnos. Gracias, muchas gracias de todo corazón”.