J. Bernardo Briones Silva, presidente de la Asociación Ganadera de El Llano, reveló la profunda crisis que enfrenta el sector ganadero en la región debido a una sequía prolongada, dado que los últimos dos años han sido especialmente difíciles, sin lluvias suficientes para garantizar pasturas y cosechas para el sustento del ganado.

Afirmó que la escasez de alimento ha obligado a los ganaderos a comprar pastura de otras regiones, como Guanajuato y Jalisco, a precios elevados y de baja calidad.

Los problemas no se limitan a la falta de pastura, ya que la necesidad de llevar agua a los pocos animales que quedan ha llevado a los ganaderos a usar cualquier medio disponible, desde tambos y tinacos en camionetas hasta tractores. Esta situación ha obligado a muchos a vender sus animales. «En diciembre y enero se vendió muchísimo ganado, incluso a precios muy bajos, lo que generó pérdidas”.

Afirmó que el apoyo de las autoridades ha sido insuficiente, ya que aunque la gobernadora Tere Jiménez ha proporcionado ayuda a través de la SEDRAE, los recursos no alcanzan para cubrir todas las necesidades. «Nos dieron apoyo de forraje, con camiones que traían pacas de rastrojo, pero sólo alcanzaban para unas pocas pacas por productor. Además, el programa requiere que los ganaderos cubran el 50% del costo».

Por su parte, Alberto Silva Lizarán, un productor temporalero de El Llano reconoció los graves efectos que la falta de lluvia está teniendo en su comunidad y sus esfuerzos para sobrevivir ante esta adversidad. «Ya nos trae de jaque esta sequía. Si no nos lloviera de aquí a junio o julio, yo creo que tronamos”.

Silva Lizarán, quien se dedica a sembrar maíz y frijol, enfrenta grandes retos para la próxima temporada de siembra. «Vamos a preparar las tierras para seguir sembrando. El año pasado, los esfuerzos por cultivar fueron infructuosos, sembramos, pero no se dieron las plantas y se murieron”.

Señaló que la sequía ha obligado a muchos jóvenes de la comunidad a buscar trabajo en Estados Unidos, dejando a la gente mayor a luchar con la escasez. Antiguamente, El Llano era conocido como «el granero de Aguascalientes» debido a sus abundantes cosechas de maíz y frijol. Sin embargo, las condiciones actuales han cambiado drásticamente.