Carlos Andrés Flores Guevara
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Se ha lanzado la edición número 11 del Buen Fin que fue implementada por primera vez en 2011 durante el sexenio del ex Presidente Felipe Calderón y que pretendía emular el Black Friday, en los Estados Unidos, pero con más días de duración, como un soporte para incentivar la economía, el consumo y el mercado interno.

Hoy, 11 ediciones después, es importante destacar que El Buen Fin se ha posicionado como el referente en nuestro País para descuentos, promociones y para muchas marcas significa el momento en que pueden rescatar el año y terminar en números negros; tal como significa el Black Friday en Estados Unidos.

Según un estudio de la Secretaría de Economía, el año pasado se lograron casi 200 mil millones de pesos en los 5 días de vigencia de la décima edición del Buen Fin. Este año, después de haber salido de la pandemia, las expectativas son altas, todos queremos aprovechar los espacios, salir de casa y «regresar» a nuestra vida anterior poco a poco, pero la sombra de la inflación y, posiblemente, de la devaluación de nuestra moneda nos persigue y andamos con pies de plomo.

Al cierre del mes de septiembre, la inflación se posicionó en 8.7 por ciento, el más alto en mucho tiempo, pero con una guerra en desarrollo en el este de Europa y la resaca de la pandemia por Covid-19, hasta parece poco.

El panorama actual, para México, pareciera no ser tan desfavorable, con una posición geográfica que empuja las inversiones extranjeras, unas remesas provenientes de Estados Unidos como nunca antes y una estabilidad cambiaria que poco se había visto. La sombra de la inflación, para los que hemos pasado varias, es algo presente, no se olvida, y solo recordar el pasado nos hace reflexionar un poco acerca de la sutileza con la que estamos pasando estos tiempos.

Allá en los años de 1983, en México la inflación se situaba en un 117 por ciento, bajó un poco y para 1985 llegamos a un mínimo de 55.10 por ciento. La historia no mejoraba y para el año de 1988 llegamos a nuestro pico máximo en la historia con un 179 por ciento de inflación, justo en el año que Carlos Salinas de Gortari comenzaba su sexenio. Para 1989 logró el gobierno bajar la inflación al 16.71 por ciento, el doble de lo que tenemos hoy, y para el año 1994 se estabilizó en un mínimo de 6.71 por ciento.

En 1995 la inflación tocó nuevamente un máximo que rebasó el 50 por ciento, básicamente en 10 años los mexicanos no tuvimos tregua y nuestro dinero de un momento a otro se redujo a la mitad de su valor porque todo costaba simplemente el doble. Con este contexto podemos decir que los mexicanos estamos «blindados» contra sustos de inflaciones y los niveles actuales son preocupantes, pero manejables.

Los bancos hoy son aliados, si los sabemos utilizar bien, y el Buen Fin es precisamente un escaparate para que podamos financiarnos con hasta 24 meses sin pagar interés. La recomendación es comprar bienes duraderos; por ejemplo, pagar a meses sin intereses el súper o la despensa no es buen negocio porque lo usas en unos días y lo pagas a meses.

La recomendación es poder calcular la capacidad de pago mensual y comprar algo que beneficie a la familia; remodelar la cocina, un televisor para ver el mundial o un auto que se quiera cambiar, aprovechando los esquemas de descuento que las marcas ofrecen y el financiamiento sin intereses que los bancos otorgan.

Este Buen Fin la clave es comprar inteligente, buscar comparativas y recomendaciones de los medios reconocidos, no hacer compras impulsivas y no dejarse llevar solamente por la publicidad para poder así reconocer las virtudes de un producto y no solamente el nombre de una marca.

Poder ser objetivo al momento de elegir es importante; ¿realmente necesito lo más caro?, ¿me ofrece lo que necesito? Si hacemos estas preguntas antes de comprar vamos a poder llevar a casa más productos por el mismo precio y no solamente el modelo más completo o el más sofisticado cuando realmente no lo necesito.

Este Buen Fin es una oportunidad de aprovechar que hoy tenemos muchos mecanismos para poder caminar por un sendero que no es el de la década de los 80s y 90s, hoy el panorama es más claro y depende mucho de nosotros aprovecharlo con compras inteligentes que hagan nuestra vida mejor.

*Daniel Aguilar Gallego es el director de comunicación corporativa de LG Electronics.