Claudia Guerrero
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- La explosión de un ducto de combustible en Tlahuelilpan, Hidalgo, registrada el pasado 18 de enero, dejó un saldo de 135 muertos, así como daños y pérdidas por 72.6 millones de pesos.
Un informe publicado por el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) detalla que, de ese total, 36.9 millones de pesos corresponden a la atención de los lesionados, otorgada por diversas instituciones del sector salud.
En ese rubro, 34.5 millones de pesos fueron gastados en atención hospitalaria en piso y terapia intensiva; 2.2 millones de pesos para el traslado de dos lesionados a Galveston, Texas, y 83 mil pesos del costo de atención de urgencias.
Por otro lado, el daño y las pérdidas para los sectores productivos ascendieron a 22.3 millones de pesos, mientras que la atención de la emergencia representó un gasto de 11.7 millones de pesos.
“Las pérdidas económicas consideran únicamente el derrame y quema de combustible sucedido durante el trágico evento. Se calcula que, a causa de la toma clandestina, se derramaron 10 mil barriles de gasolina, con un valor cercano a los 22.3 millones de pesos”, detalla.
En el informe se advierte que los 72.6 millones de pesos en daños y pérdidas no son una cantidad definitiva, ya que algunos afectados siguen hospitalizados y requerirán de tiempo para su recuperación, además de terapias especializadas. “El monto señalado no es definitivo, sólo es una aproximación para entender la magnitud de lo que un desastre de ese tipo puede representar”, agrega.
Además, la subsecretaria de Gobernación, Diana Álvarez, informó que se erogaron 2.35 millones de pesos para entregar “apoyos humanitarios” a 157 personas afectadas de nueve municipios de la región.
A esa cantidad, se sumaron 148 mil pesos por gastos funerarios, que fueron pagados por el DIF Nacional.