Elthon García, Selene Velasco y Alejandro León
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- La muerte de Fátima, la menor de 7 años desaparecida desde el 11 de febrero, fue precedida de una cadena de omisiones de distintas autoridades.
Las ministeriales que se negaron a abrir inmediatamente una carpeta de investigación por desaparición a pesar de la denuncia a tiempo de familiares; las escolares que dejaron a la niña en la calle sin esperar a que algún familiar se presentara a recogerla a la hora de salida de la colegio.
Y las capitalinas que desde 2015, en el Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia de la Ciudad de México (DIF-CDMX) tenían reportes de que la menor vivía en un entorno de violencia familiar, con sus padres enfermos, y no atendieron los reclamos.
Sonia López, tía de la menor, declaró ayer que se perdieron horas clave por las dilaciones de la autoridad ministerial.
“Si hoy Fátima no está con nosotros es porque no se siguieron los protocolos que se debían seguir, fue porque las instituciones no dieron la atención que debían de dar”, lamentó.
Desde el martes los familiares comenzaron la búsqueda.
En el Ministerio Público de Tláhuac, donde los familiares pretendieron presentar una denuncia por desaparición, se negaron a abrir la investigación bajo el argumento de que debían aguardar 72 horas.
Los familiares fueron remitidos a la Fiscalía de Personas Desaparecidas, en Azcapotzalco, a 27 kilómetros de distancia en línea recta y casi 3 horas si se recorre en transporte público.
Hacia allá fueron los familiares y el 12 de febrero se abrió el expediente AYO/514/2020 en la Fiscalía de Azcapotzalco.
Un video exhibido ayer por la Fiscalía General de Justicia (FGJ) muestra el momento en que una mujer adulta desconocida recoge a Fátima en la escuela Enrique Rébsamen, en Xochimilco.
Ayer en conferencia, Nelly Montealegre, Subprocuradora de Atención a Víctimas, argumentó que desde el momento en que se dio de alta la averiguación fue activado el protocolo de búsqueda –que incluye rastreo en hospitales y centrales de autobuses–. También fue emitida la Alerta Amber.
Sin embargo, desde ese día y hasta el sábado 15, en cuentas de redes sociales de la FGJ fueron difundidas 22 fichas de niños desaparecidos y ninguna de ellas es la de Fátima.
La Subprocuradora señaló que desde el jueves 13 hicieron recorridos por la zona y revisaron videos, sin éxito.
El material que muestra a la mujer que se llevó a Fátima -por cuya localización la FGJ ofrece 2 millones de pesos a quien aporte informes- lo obtuvieron de cámaras privadas hasta el sábado, tras la muerte de la menor.
La Jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, reconoció que los funcionarios involucrados en el caso actuaron de forma negligente.
“Hay una cadena de negligencia de la institución (…) principalmente las distintas áreas de la Fiscalía”, comentó.
La Fiscal General, Ernestina Godoy, dijo que investigan la participación de servidores públicos y revisan los protocolos ante la desaparición de niños.
Informó que serán castigados los servidores públicos de la Fiscalía desconcentrada de Tláhuac que fueron omisos ante el caso.
“No es posible que se hayan perdido horas fundamentales para dar con ella, ella pudo haber sido encontrada con vida y nadie nos hizo caso”, reclamó la tía de Fátima.
Anoche decenas de pobladores de Tulyehualco se dieron cita en el velorio de Fátima en la que fuera su casa.