Noé Magallón 
Agencia Reforma

GUADALAJARA, Jalisco.- Si usted como padre no sabe nada acerca de los juegos en línea en los que su hijo pasa el tiempo, es importante que empiece a poner atención.
En ellos se permite a los menores interactuar con personas desconocidas y en Jalisco ya ha habido experiencias negativas.
Las autoridades han documentado casos en los que los jóvenes establecen vínculos personales -principalmente de tipo sentimental, amistad y/o laboral para reclutamiento- con desconocidos, quienes los incitan a dejar sus hogares.
En el Estado ha habido por lo menos tres casos similares, en donde adolescentes han salido en busca de personas que han contactado a través de Free Fire.
El 21 de octubre de 2021, por ejemplo, una joven de 17 años salió de su casa en El Salto y se dirigía a Tijuana.
Cuando las autoridades identificaron la ruta que seguía, la encontraron en Sinaloa.
Otra joven de 14 años que salió de su casa en Valle del Sol, Zapopan, el 29 de junio de ese mismo año, fue hallada el 22 de octubre en Chiapas.
El anzuelo, advierte la Secretaría de Seguridad del Estado, se da a través de la oferta de monedas digitales, premios, recompensas u otros objetos que puedan mejorar sus oportunidades y puntajes dentro del juego.
«No todas esas dudas de los padres son infundadas. Por ejemplo, muchos encuestados están de acuerdo en que el acoso en los juegos es un problema y algunos afirman haber sufrido una serie de dificultades con los tramposos», establece la firma de ciberseguridad Kaspersky.
«Tampoco podemos olvidarnos de los estafadores: las cuentas de juegos, especialmente las que contienen artículos valiosos, son los principales objetivos de los secuestros. Una conversación familiar podría aliviar parte del estrés que causa esta situación».
Con la pandemia y cuarentena, los videojuegos alcanzaron su punto máximo de popularidad.
De acuerdo con una encuesta realizada por Kaspersky y la consultora de estudios de mercado Corpa, el 15 por ciento de los padres rara vez monitorea las redes sociales de sus hijos, por lo que desconocen qué tipo de información es a la que los menores están expuestos y la que comparten.
Según especialistas de la firma de antivirus, la relación de los jóvenes con delincuentes o grupos que fomentan prácticas de violencia está relacionada con la inseguridad y la idea de que Internet es un entorno anónimo que ayuda a expresar la angustia que siente el agresor.
Cuando los padres no participan en la vida de sus hijos, aseguran, no logran identificar situaciones en las que el niño sufre algún tipo de acoso o violencia.