Daniel Santiago
Agencia Reforma

MONTERREY, NL.-Aunque las universidades privadas han intentado ayudar a que sus alumnos no abandonen sus estudios por la crisis económica debido a Covid-19, se pronostica que 80 mil jóvenes en el País buscarán otras opciones para el semestre que está por iniciar.
La Federación de Instituciones Mexicanas Particulares de Educación Superior (FIMPES) calcula que un 10 por ciento de los 800 mil estudiantes, la población de sus 111 universidades en todo el País, podrían cambiarse a otra universidad privada de menor costo o intentar ingresar a una pública.
También habrá quienes decidan hacer una pausa temporal en sus estudios o hasta ya no regresar definitivamente.
Por lo inédito de la situación, es difícil hacer cálculos, dice en entrevista Rodrigo Guerra Botello, secretario general de FIMPES y ex Rector de la U-ERRE.
Pero ya hay un antecedente: Las universidades que manejan cuatrimestres y que en mayo iniciaron sus periodos reportaron una baja cercana al 7 por ciento en su matrícula.
“Hay que considerar que el impacto económico de la pandemia apenas se va a dejar sentir”, señala el directivo de la Federación.
“Todavía en mayo los papás tenían trabajo, algunos tenían ahorros, otros indemnizaciones. Creo que la verdadera prueba va a estar acá (en el próximo semestre). Y eso va a aplicar también para Nuevo León”.
Entre las instituciones de educación superior asociadas a FIMPES están el Tec de Monterrey, TecMilenio, UDEM, U-ERRE, Universidad Metropolitana de Monterrey y Universidad de Montemorelos.
Guerra Botello describe como una cascada la movilización de estudiantes que irán a una universidad privada de menor costo o intentarán ingresar en alguna pública, con todas las complicaciones de cupo y presupuesto que tienen éstas.
“Si uno ve la matrícula total, alrededor de 800 mil, cuando menos antes de la crisis, podemos pensar que podríamos perder en la cascada a un 10 por ciento. Pero no necesariamente en todas las universidades y, dentro de las universidades, no necesariamente en todos los campus”, aclara.
Para enfrentar esta crisis, la mayoría de las universidades optó por atender por separado cada caso de estudiante en apuros económicos.
Ampliaron becas, flexibilizaron cargas académicas y no disminuyeron, aunque tampoco aumentaron, sus colegiaturas.
“Una educación en línea de alta calidad cuesta igual o, incluso, un poco más que la educación presencial”, afirma Guerra Botello.
Si bien es cierto que con esta contingencia ha habido ahorros en el uso de instalaciones de los campus, aclara, las universidades deben continuar con gastos de mantenimiento, pagos de profesores e inversiones, sobre todo tecnológicas.
Guerra Botello señala como condiciones adversas, el que las colegiaturas en el nivel superior no son deducibles de impuestos para las familias, y que las universidades privadas, a veces, pagan más impuestos que las empresas.
“Básicamente estamos solos las familias y las universidades para lidiar con este problema”.

ENFRENTAN CON ACCIONES
Grupo REFORMA consultó a universidades privadas locales sobre las afectaciones a sus matrículas para otoño.
El Tec, que iniciará su semestre la próxima semana en un formato 100 por ciento en línea, en espera de que se convierta en híbrido en algún momento, reportó que las inscripciones de nuevo ingreso y reingreso se realizaron con normalidad.
“No se tiene contemplado realizar un incremento de colegiatura en agosto 2020 ni aumento en los servicios de Residencias o de otros servicios que cualquiera de nuestros campus ofrezca”, se indicó por escrito”.
Por Covid-19, la institución creó el Fondo de Contingencia para Estudiantes, que durante abril-junio otorgó 9 mil 500 apoyos económicos. En verano, 7 mil 600. Para este semestre extendió las solicitudes para el Fondo, además de ampliar su presupuesto de becas y créditos educativos.
La UDEM reportó que tendrá una cifra definitiva de inscripciones esta semana.
“Nuestros pronósticos son, tanto en el caso de preparatoria como de profesional, que andemos más o menos en los mismos niveles que el semestre Otoño del año pasado. Quizá, ligeramente debajo”, dijo Patricio de la Garza, Vicerrector Administrativo.
Desde marzo, la UDEM anunció que no incrementaría ni disminuiría colegiaturas. Otras medidas han sido no cobrar cuotas por pagos tardíos y aplicar descuentos por pronto pago. En mayo, abrió una oficina de apoyos económicos. Llegaron mil 700 solicitudes.
“Seguiremos apoyando a las familias que más lo necesiten, bajo el concepto de que no se quede ningún alumno sin estudiar por esta situación del Covid-19”.
La UDEM no ha aumentado el número de becas, pero sí el porcentaje otorgado. Además, estos apoyos se están respetando independientemente de que el estudiante no cumpla con algún requisito, como el promedio.
La U-ERRE espera que su matricula crezca en su próximo periodo escolar. La universidad congeló sus colegiaturas y analiza caso por caso la necesidad de cada estudiante.

Decide pausar su preparación
Entre quienes no regresarán a las aulas el próximo semestre está Pablo, un estudiante del Tec de Monterrey. No son razones económicas, aclara, sino que para este joven, quien vive en Cuernavaca, la vida estudiantil en el campus es importante.
“No creo que porque sea en línea el Tec vaya a perder su calidad, pero sí considero que hay varias cosas dentro de lo que es presencial, que se pierden”, considera el joven de 20 años.
“Mucho de eso no lo voy a vivir en un semestre en línea. Tomar este semestre en línea es un semestre menos de vida en el campus, así es como lo veo yo. Es por eso que voy a entrar en invierno”.
Pablo cuenta que llevaba cinco semanas en su primer semestre en el Campus Monterrey cuando llegó la pandemia. Regresó a casa y en estos meses inició con amigos dos empresas, una de ellas de sanitización.
Le ha ido tan bien, que sus negocios son otra razón para no regresar. Apunta que la mayoría de sus compañeros sí lo hará.
El Tec iniciará la próxima semana su modelo “HyFlex + Tec”, que será, al empezar, 100 por ciento en línea, con la posibilidad de volverse híbrido en los siguientes meses, según las condiciones epidemiológicas de cada campus y la decisión de cada estudiante.