Azucena Vásquez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Las emisiones bursátiles como mecanismo de financiamiento de los estados han disminuido en los últimos 10 años y actualmente este tipo de deuda representa sólo 7.6 por ciento del total financiado.
En el primer trimestre de 2012, dichas emisiones representaban una participación del 15.1 por ciento en el financiamiento de las entidades a nivel nacional, 7.5 puntos porcentuales más que el nivel actual, de acuerdo con un análisis del Centro de Estudios de las Finanzas Públicas (CEFP).
La caída se ha dado como consecuencia de un freno en las emisiones, pues de las 32 entidades, únicamente siete han recurrido a la bolsa para financiarse, pero actualmente sólo cinco -Ciudad de México, Veracruz, Chiapas, Estado de México y Chihuahua- contaban con emisiones vigentes al cierre del primer trimestre de este año.
Oaxaca, Nuevo León y Michoacán también emitieron deuda bursátil en años anteriores.
La última emisión bursátil de una entidad ocurrió el 29 de noviembre de 2019, cuando la Ciudad de México colocó mil 500 millones de pesos, recordó Roberto Ballinez, director ejecutivo de Finanzas Públicas e Infraestructura de HR Ratings de México.
«Hemos visto una sequía en 2020, en 2021 y en lo que va de este año. Ahora, también podemos entender el asunto de la pandemia de Covid-19 que fue un factor adicional», dijo.
De acuerdo con el especialista hay una serie de factores que hacen que estas emisiones sean menos atractivas para los estado, entre los que destaca el requisito de un mayor nivel de transparencia en sus finanzas, así como el reporte periódico de información que adquiere un carácter de pública a través de la Bolsa.
«El requerimiento de información puede representar un desafío adicional; y no porque el sistema bancario no lo pida, pero en el mercado bursátil se requiere información al inicio de la colocación y frecuentemente, (ya que ) está muy regulado y cualquier emisor se tiene que comprometer a mandar al mercado información», comentó.
De acuerdo con el Barómetro de Información Presupuestal Estatal (BIPE) del Instituto mexicano para la Competitividad (Imco), en las 32 entidades hay un nivel de cumplimiento de 93 por ciento sobre 100; sin embargo, uno de los rubros más débiles es el de información de la deuda pública.
«Sin considerar temas de corrupción, suponiendo que todo está bien, poner en orden la casa, transparentar las operaciones de forma institucional cuesta mucho trabajo y puede ser un punto que igual no se tiene», dijo Carlos González, director de análisis de Grupo Financiero Monex.
Además, otro aspecto que puede frenar a los estados es que para estas emisiones necesitan una garantía, que generalmente son los impuestos como la tenencia, pero esos recursos suelen estar etiquetados para determinados gastos.
Adicionalmente, existen restricciones para que los estados emitan deuda bursátil, como no contratar préstamos con instituciones extranjeras y que los recursos estén destinados, obligatoriamente, a proyectos de inversión pública productiva, detalló Ballinez.
Otra limitante, de acuerdo con el especialista, son los montos, pues el financiamiento vía Bolsa requiere montos más elevados que sus alternativas bancarias, ya que no suelen ser menores a 500 millones de pesos.
Para José Luis Lima, presidente de la Comisión Permanente de Funcionarios Fiscales, uno de los principales desincentivos es el periodo necesario para concretar una emisión en el mercado de valores, ya que se requieren autorizaciones de entidades como la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) y la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), cuando la colocación se hace en ésta.

Mientras en un banco, el proceso puede llevar de 4 a 5 meses, en el mercado bursátil se extiende hasta los 12 meses cuando no se cuenta con un fideicomiso bursátil-ya que este último es necesario para la colocación-, o al menos 9 meses cuando se cuenta con él, detalló el también Secretario de Finanzas de Veracruz.
Adicionalmente, aunque antes el mercado bursátil ofrecía mejores tasas, actualmente, las instituciones bancarias ofrecen mejores condiciones ante la elevada competencia.
De acuerdo con las cifras del CEFP, este espacio perdido por las emisiones bursátiles lo ha ido ganando la banca de desarrollo, pues pasó de representar el 23.2 por ciento durante el primer trimestre de 2012 a 36.2 por ciento al mismo periodo de 2022.
Lima sostuvo que pese a algunas ventajas que pueda tener el mercado bursátil, en algunas entidades no se considera una opción, debido a que este mecanismo fue usado por ex gobernadores para un mal manejo de recursos públicos.
«En Veracruz, te lo digo claramente, no podemos ir a una emisión bursátil por nada del mundo por esta razón», declaró.
El mecanismo no es el problema, sino un tema político, ya que la sociedad percibe negativamente porque el endeudamiento de algunos estados inició con emisiones bursátiles como ocurrió cuando Javier Duarte fue gobernador en Veracruz, sostuvo.
Sin embargo, reconoció que en materia de bonos verdes, las emisiones bursátiles no tienen competencia actualmente, ya que ofrecen, por mucho, mejores tasas que las instituciones bancarias.