Victor Osorio
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- El número de accidentes registrados en el País durante la fabricación o uso de pirotecnia aumentó de 46 en 2018 a 147 en 2023, de acuerdo con la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC).
En el Programa Especial para la Reducción del Riesgo por el Manejo de Artificios Pirotécnicos, publicado el viernes pasado en el Diario Oficial de la Federación, señala que entre 2003 y 2023 los accidentes dejaron un saldo total de 565 muertos y 2,584 heridos.
De los decesos, 214 ocurrieron en el Estado de México.
El Programa detalla que 38 por ciento de los accidentes registrados en el periodo tuvieron lugar en talleres clandestinos, 14 por ciento en casas habitación donde se almacenaba pirotecnia, 10.3 por ciento en vehículos que transportan artificios y en peregrinaciones y 9.4 por ciento durante la quema en festividades religiosas.
Indica también que los municipios con mayor proporción de accidentes por pirotecnia registrados en los últimos 20 años son Tultepec, con 34.6 por ciento; Almoloya de Juárez, con 7.3, y Zumpango, con 7.0, todos en el Estado de México.
«Debido al rápido crecimiento de fabricantes de pirotecnia en nuestro país, en los últimos años se ha presentado un incremento en el número de accidentes durante su producción y por su uso», señala.
«(Lo cual ha generado) la necesidad de realizar acciones de coordinación entre los tres niveles de gobierno y a su vez, la creación de una estrategia por parte del Gobierno de México que contribuya a disminuir las pérdidas humanas y materiales, causadas por el mal manejo de las materias primas utilizadas en su fabricación, almacenamiento, transportación, así como la quema de los mismos».
Admite que entre los factores que han contribuido al incremento de accidentes se encuentra el Hecho de que la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos ha sido rebasada por las condiciones actuales, ya que contempla la pirotecnia como un producto bélico y no como una actividad comercial, sin considerar el ciclo de producción de los artificios (materias primas, productos terminados, almacenamiento y comercialización).
Señala también las escasas denuncias y sanciones de la actividad clandestina dentro de zonas urbanas y los insuficientes programas especiales de protección civil en materia de pirotecnia.
El Programa plantea, como parte de la estrategia para reducir el riesgo por manejo de artificios pirotécnicos, la elaboración de normas oficiales mexicanas (NOM) relativas a la producción, almacenamiento, transporte y comercialización de artificios pirotécnicos, así como a su quema en celebraciones y eventos.
Llama además a promover la capacitación en materia de prevención, medidas de seguridad y administración de emergencias originadas por material pirotécnico.