Corrupción y austeridad extrema son el sello actual de las Juntas de Conciliación y Arbitraje en el país, donde la de Aguascalientes destaca por tener “menor índice de descomposición” a nivel nacional, señaló Juventino Romero de la Torre.

El presidente de la Comisión Laboral de Coparmex Aguascalientes expuso, sin embargo, que en la experiencia del litigio laboral en diversos estados, es posible encontrar juntas donde las copias de actas de juicios se entregan a las partes en papel reciclado.

En ese contexto, dejó en claro que si no hay presupuesto para los tribunales laborales, en el caso de los poderes judiciales estatales, que absorberán la carga para tramitarla en juzgados especializados, la impartición de justicia en este ámbito no va a cambiar.

Esto supone que la tardanza de años en los juicios entre trabajadores y patrones no se modificará y en cambio podrían retrasarse aún más si las entidades no cuentan con lo suficientes recursos para conocer y resolver cada asunto.

FALTAN MANOS Y CABEZAS. En conferencia de prensa y en referencia a las reformas a la Ley Federal del Trabajo en el rubro de justicia laboral, planteó además la falta de recursos humanos capacitados y con experiencia para cubrir la nueva estructura que será construida en los poderes judiciales.

“Por un lado, porque se requieren al menos 3 mil abogados laboralistas en todo México, pero además, porque con el sello de experiencia en corrupción adquirida en las actuales juntas, el personal emanado de éstas no será bien recibido en los poderes judiciales y eso lo han dicho en todo el país, incluso en el Poder Judicial de la Federación”. De tal manera que la justicia laboral sigue transitando un momento crítico, cuyo final no se advierte, pues el término que se ha planteado para la conversión total del sistema es de hasta cuatro años.

ALGO BUENO. Romero de la Torre destacó entre lo positivo de la reforma, el uso de medios electrónicos para notificación, ya que no sólo agilizará el trámite de los juicios, sino especialmente cerrará la brecha por donde corre la corrupción. “La experiencia se tiene ya en el Tribunal Federal de Justicia Administrativa donde los juicios son en línea y no hay margen para solicitar ni pagar favores, además del enorme ahorro que hay en papel, archivos y personal, pues ahí todo está digitalizado y en una sola memoria se puede contar con todos los juicios de un año”.