Las Vegas (United States), 21/02/2020.- US heavyweight boxer Deontay Wilder (L) interacts with British heavyweight boxer Tyson Fury (R) after their weigh-in prior to their WBC Heavyweight World Championship fight at the Garden Arena in Las Vegas, Nevada, USA, 21 February 2020. The WBC Heavyweight World Championship fight between Wilder and Fury is scheduled on 22 February. (Estados Unidos) EFE/EPA/ETIENNE LAURENT
Diego Martínez 
Agencia Reforma

CDMX.- Deontay Wilder y Tyson Fury, los dos todavía invictos en el terreno profesional, se traen tantas ganas que ayer tuvieron que guardar distancia.
Finalmente llegó la hora del desempate, y tanto el estadounidense como el británico cuentan con la pólvora necesaria para fulminar a su rival esta noche en el cuadrilátero de la Grand Garden Arena del Hotel MGM Grand & Casino de Las Vegas.
Wilder expone la corona Completa del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) ante un Fury que ya probó los mejores golpes del estadounidense en diciembre de 2018, cuando los jueves dieron empate dividido (113-113, 115-111 y 112-114).
En aquella ocasión, en el Staples Center de Los Ángeles, Deontay mandó a la lona en dos ocasiones el inglés, y éste se levantó en ambas para terminar batalla.
“Estoy enfocado en noquearlo, listo para todo, para salir con todo, ya sabe de mi poder”, dijo esta semana Wilder.
Las apuestas tienen ligeramente favorito a Wilder, quien pesó 231 libras por 273 del europeo en una ceremonia de pesaje distinta, pues la Comisión Atlética del Estado de Nevada no permitió realizar el cara a cara habitual como precaución ante otro posible conato de bronca tras los empujones en su último careo.
“No hay secretos en esto, saben todos que los dos queremos terminar rápido, la gente verá una pelea emocionante”, apuntó Tyson, quien tuvo su última pelea en septiembre de 2019, de donde salió con un profundo corte en el ceja derecha.
“No habrá problema, estamos bien de la cortada, no será problema”.