Antonio Baranda y Claudia Guerrero
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-El Presidente Andrés Manuel López Obrador defendió ayer nuevamente la desaparición del Fondo de Desastres Naturales (Fonden), al aseverar que era un barril sin fondo por la corrupción.
Acusó que había un grupo de proveedores “cercanos” a la Secretaría de Gobernación que vendía insumos al Gobierno a precios elevados y sin licitación.
“Había una emergencia, como ahora lo de Tula, entonces había un grupo de proveedores cercanos a la Secretaría de Gobernación, esos proveedores vendían sin licitación despensas, catres, cobijas, palas, carretillas, todo, todo, todo a precios elevadísimos”, manifestó.
“Entonces, se gastaba muchísimo dinero. El Fonden era un barril sin fondo, en cada emergencia se robaban mil, dos mil, tres mil, cinco mil millones de pesos. Entonces, desaparece el Fonden, porque lo que queremos es desaparecer la corrupción en México”.
Tras las inundaciones en Tula, Hidalgo, y el sismo del martes con epicentro en Acapulco, López Obrador enfatizó que la desaparición del Fonden no significa que no se atiendan las emergencias.
“Estamos atendiendo mejor que nunca a los damnificados. Lo del Fonden, pues es una manera de estar cuestionando. La verdad, están muy desesperados nuestros adversarios porque no han podido avanzar en el propósito de frenar la transformación del País”, abundó.
“Ellos quisieran que regresara lo de antes, es decir, la corrupción, el clasismo, el racismo, todo esto que vimos ahora, que está emergiendo este racismo que siempre ha existido, de siglos, pero que hipócritamente se ocultaba, ahora sale”.