No podemos permitir que las instituciones de salud se vuelvan ‘sicarias’, donde la gente entre a los hospitales viva y enferma, pero desafortunadamente salga muerta, advirtió el Dr. Miguel Ángel Navarro Quintero, presidente de la Comisión de Salud en el Senado de la República.
Consideró que se tiene que reordenar el sistema de salud para ser oportuno y eficiente en el tratamiento de la enfermedad.
Sobre la inconformidad que existe con la desaparición del Seguro Popular, ponderó la necesidad de reorganizar el servicio; se pronunció a favor de que se concentren los recursos, de que se federalicen para reordenarlos “y seguramente con el paso del tiempo, nuevamente sean descentralizados”.
Entrevistado por El Heraldo en la Cámara Alta, destacó que el diagnóstico actual de salud de los sistemas estatales arroja, 80 mil plazas promedio sin fuente de financiamiento, además de que los trabajadores de base se ven lesionados, en muchos estados, por lo que se les retiene con la aportación al SAT, al ISSSTE, al FOVISSSTE, y a otros.
Y lo grave es que no se entera a las instituciones acerca de ese recurso, lo que va generar un resquebrajamiento financiero, y a ello hay que sumar las deudas con los proveedores.
“Yo hice el Seguro Popular, cuando fui senador la vez anterior, junto con Julio Frenk, como sistema para tratar de evitar las desigualdades sociales. Este seguro que se unía al apoyo de los adultos mayores con 500 pesos, años después a los de 70 y más, a los de las guarderías sociales”.
Dijo que el propósito era otorgar un paquete de atención a la salud, a quienes padecían de seguridad social, por no ser parte del sector formal de la economía del país.
Se definió una estrategia, cuando fue secretario de Salud en Nayarit, en 1996 se hizo la segunda parte de la descentralización y en 1997, se enviaron a los estados de la República recursos y facultades. Recordó que en 1999 la SSA bajó la cortina y cerró plazas y todo quedó en responsabilidad de los estados.
Vino el Seguro Popular en el 2003-2004, y se aumentan los recursos; se introdujo al ISSSTE y a los carentes de seguridad social, “que les denominamos los nada habientes”.
La cuota social para sostener el programa oscila, en el año que está por terminar, en alrededor de los 80 mil millones de pesos, distribuidos en el país.
Sin embargo, México atraviesa hoy en día por enfermedades derivadas de un cambio demográfico, un mayor envejecimiento, cambio en el perfil de enfermedades; crece la incidencia de la diabetes, enfermedades del corazón, el cáncer, las nefropatías, y enfermedades emergentes.
“Nos cambió el perfil epidemiológico, pero también, la presión social y económica, lo que nos invita a un nuevo reordenamiento”, reiteró.
Aquí, en el Senado, habremos de debatir el nuevo federalismo, que dé facultades en materia de educación y sobre todo de salud, que dé responsabilidades a los estados.
Navarro Quintero, señaló que Aguascalientes tiene una magnífica senadora, refiriéndose a Martha Márquez Alvarado, que ha estado trabajando al interior de la Comisión de Salud y, sin duda, hará importantes aportaciones, concluyó.